viernes, 16 de octubre de 2009

LA DIVINA COMEDIA (video informativo resumido)












ANÁLISIS DE LA DIVINA COMEDIA



Nos han enseñado a no endiosar a los escritores ni considerarlos genios. La inspiración artística no es un proceso sobrenatural; seríamos idealistas inclusive fatalistas.


Los casos de Moliere, Shakespeare, el Inca Garcilaso de la Vega, entre otros, muestran que detrás de sus obras hay “gato encerrado” por no decir fuertes influencias, copias, hasta apropiaciones de la capacidad creadora e investigadora de otras personas.


La imitación de modelos ajenos, el interés por su rápida difusión ronda en la historia de la literatura.


Esto ocurre con Dante Alighieri, sus biógrafos refieren con timidez su paso por la universidad de Bolonia. Sus padres eran usureros, y el mismo Dante, un tránsfuga de güelfo a gibelino.


Dante fue discípulo del filósofo Brunetto Latini quien estudió profundamente los manuscritos árabes (hay que recordar que a su maestro lo ubica en el Infierno), y de Guido Cavalcanti a quien Dante admiraba. Pese a tener grandes maestros en la literatura y la filosofía, Dante priorizaba su interés político y económico.


Dante recogió el tema de la Divina Comedia, de las muchas lecturas que tuvo que asimilar en su tiempo. Los personajes, que en esta obra cita como víctimas en el Purgatorio o Infierno, o los bienaventurados del Paraíso, están presentes en la vida de Dante en la Italia de su tiempo.


Ellos forman el gran cúmulo de muchedumbres cuyas personas pasaron por el tamiz con el que Dante declaraba culpables o no culpables.



El purgatorio


El purgatorio -espacio intermedio entre el lugar de condena y salvación eterna- de invención medieval, surge por la necesidad de dirigir las almas pecadoras arrepentidas en el último instante de su vida a un lugar distinto al infierno (que no merecían por haber pecado y no arrepentirse), y al paraíso (que no merecían por su condición de pecadores).


Es así como se inventa y nace un espacio de ultratumba ubicado entre ambos reinos.


El purgatorio es, ante todo, un espacio no sólo de arrepentimiento, sino de sacrificio y aflicción corporal que nos conduce al paraíso una vez satisfecha la pena, y donde por fin, el alma descansa eternamente.



Alusiones mitológicas:


"...Veía a Palas y a Marte, armado...". (Canto XII, 16-32).


El Paraíso

Es un lugar donde predomina una fiesta de luces y sonidos.

A diferencia de los otros no está dividido en círculos sino en cielos, y aquí van subiendo de menor a mayor.

Cabe destacar que aquí los cielos son representados como planetas y el Sol, pero como en ese tiempo todavía no se descubrían Saturno ni Plutón se les llama cielo estrellado y cielo cristalino respectivamente.

Alusiones mitológicas:


"...oh buen Apolo...".  Canto I 1-36).


"...Minerva me inspira y Apolo me conduce y las nueve musas me muestran las Osas...". (Canto II, 1-18).





FUENTES DEL RELATO



La divina comedia es esta:


Antes de que el poeta florentino redactase su obra maestra, existía ya en toda Europa cristiana un caudal riquísimo de concepciones poéticas cuyo tema era precisamente la vida ultraterrenal, que no había surgido en la visión cristiana, sino por contagio de la literatura escatológica del Islam, puesto que algunos de estos rasgos pintorescos y mitos poéticos carecen de precedentes próximos


“Las traducciones de las obras de Aristóteles y Ptolomeo, así como también tratados árabes y comentarios sobre los antiguos textos de ciencia griega, se difundieron en Occidente entre los años 1150 y 1300, sobre todo procedentes de la cultura islámica de España.


Pero la visión aristotélica no era propiedad exclusiva de los filósofos de la naturaleza; muchos escritores y poetas también se sintieron atraídos hacia ella. En todas las civilizaciones, la cosmología fue siempre un elemento clave de la cultura y, de una u otra manera, el movimiento de los cielos terminó impregnando la literatura de cada época.


El cosmos de la Divina Comedia representa un modelo aristotélico simplificado en donde la Tierra permanecía quieta en el centro del universo y los astros eran transportados por esferas materiales cristalinas y transparentes.”


La cosmología de la divina comedia
Alejandro Gangui


El Corán.


El libro sagrado del islam refiere a los viajes de Mahoma por los reinos de ultratumba, y su ascensión a Jerusalén.


En ella, el protagonista relata en primera persona sus peripecias por el purgatorio, el infierno y el paraíso acompañado por un guía de la oscuridad.


Veamos esta analogía:


• Mahoma asciende al Cielo llevado de la mano por el arcángel Gabriel.


• Dante asciende por el Cielo guiado por Beatriz.


• Hay siete cielos en la ascensión de Mahoma. A ello se agregan tres espacios: el Loto, la Casa Habitada y el trono de Dios.


• Dante alude a los siete astros del sistema ptolomeico: Luna, Mercurio, Venus, Sol, Marte, Júpiter y Saturno (Dante añade tres niveles: las estrellas fijas, el cristalino y el empíreo)




Abenarabi (1164 – 1240)


Sabio musulmán quien negaba el conocimiento de Dios a través de la razón, pero no a través de la ascensión mística.


Tuvo conocimiento de Aristóteles y de Averroes, su pensamiento se orientó en la línea del neoplatonismo,


Abenarabi se sirve de círculos concéntricos, excéntricos, secantes y tangentes para representar a Dios.


Esto mismo sucede en el Paraíso para relacionarlo con la Santísima Trinidad:




La Biblia (el Antiguo Testamento)


San Pablo, en su Epístola a los corintios (XII, 2-4), alude a un rapto nocturno hasta el tercer cielo acompañado por el arcángel Miguel.


En ese lugar, el apóstol ve a los avaros suspendido por los pies, lenguas u orejas a las ramas de los árboles.


Y estos hechos no son más que un plagio de la escatología musulmana.



La Eneida de Virgilio

En el canto IV, Eneas desciende al Hades al igual que muchos héroes griegos (Orfeo, Hércules, Odiseo y últimamente Xena).


Allí se encuentra con su padre, ya muerto, quien le revela que fundará un imperio floreciente, (Roma).


Tal vez el Imperio romano sea una obsesión política, ya que en el Paraíso refiere a un águila imperial.




La Odisea, el recurso estilístico


En el Canto XI de la Odisea, el fecundo en ardides b aja al Hades y se encuentra con su madre. En este pasaje, se describe lo siguiente:


Así dijo, y yo, cavilando en mi mente, quería abrazar el alma de mi difunta madre. Tres veces me acerqué, mi ánimo me impulsaba a abrazarla, y tres veces voló de mis brazos semejantes a una sombra o a un sueño.


Este recurso lo emplea Dante en el Canto II del Purgatorio:


¡Ay sombras vanas, aunque sólo en el aspecto!
Tres veces detrás de él ceñí las manos,
y otras tantas ceñidas las hallé a mi pecho.




También el uso de símil muy extendido en la Odisea y en la Ilíada, y. por supuesto. en la Eneida.




LA ACCIÓN DIDÁCTICA Y MANIPULADORA

En algunos pasajes del Paraíso, Dante muestra una intención manipuladora: para ello se sirve de las siguientes fórmulas:


- Lector: bien ves cómo elevo el objeto de mis cantos; no te admires…


- Cristianos, sed más prudentes en vuestras acciones…


Dante está muy involucrado en la política de sus tiempos, realiza las funciones de un ser omnipotente, examinador, juez y verdugo.


Quema en el Infierno a todos sus enemigos y por supuesto, sube a los cielos a todos sus partidarios. Inclusive usa los nueve círculos a su libre antojo, sin ninguna imparcialidad.


CONCLUSIONES

1. Los juicios de Dante son subjetivos; están basados en creencias medievales, inclusive grecolatinas.


2. Asume actitudes condenatorias y de revanchismo contra sus enemigos políticos e intelectuales.


3. Hay unos resentimientos por sus fracasos políticos y contra la situación de la Iglesia que no se ajustaba a su ideología.


4. Llega a hacer juicios sin conocimiento de causa.


5. Sus lecturas de los hechos históricos que acaecieron son de muchos años atrás de que él naciera


6. Se la exaltado como una obra universal dándole la espalda a la veracidad de su relato.


Bibliografía



  • La Divina Comedia: estudios de Esperanza Seco.
  • La Divina Comedia: edición de José Miguel Mínguez.
  • La escatología musulmana en la Divina Comedia de Miguel Asín Palacios.
  • La cosmología de la divina comedia, Alejandro Gangui


"....no de otro modo Aquiles se sobresaltó...". (Canto IX, 34-63).

MÍO CID (video informativo resumido)





Poema de Mío Cid

Cantar Primero: Destierro del Cid

[El Cid, que servía al rey Alfonso VI, fue atacado por el conde García Ordóñez, un gran amigo del rey. El Cid no pudo dejar sin vengarse el ataque y venció al conde, insultando su honor: le mesó la barba (le arrancó pelos de la barba). García Ordóñez se puso furioso y le habló mal del Cid al rey. El rey desterró al Cid. El poema comienza en el momento de salir de Burgos.]

1

Con sus ojos    muy grandemente llorando
tornaba la cabeza    y estábalos mirando:
vio las puertas abiertas,    los postigos sin candado,
las perchas vacías    sin pieles y sin mantos
y sin halcones    y sin azores mudados.
Suspiró mío Cid triste y apesadumbrado.
Habló mío Cid y dijo resignado:
«¡Loor a ti, señor Padre, que estás en lo alto!
Esto me han urdido mis enemigos malos».

-------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Notas:
postigo: puerta
halcón: pájaro fuerte que se usa para la caza
azores: pájaros fuertes (hawks); mudados: que habían cambiado las plumas
apesadumbrado: muy triste
me han urdido: han conspirado contra mí
-------------------------------------------------------------------------------------------------------------

2

Ya cabalgan aprisa, ya aflojan las riendas.
Al salir de Vivar, tuvieron la corneja diestra,
y entrando en Burgos, tuviéronla siniestra.
El Cid se encogió de hombros y meneó la cabeza:
«¡Albricias, Álvar Fáñez, que si ahora nos destierran
con muy gran honra tornaremos a Castiella!»

-------------------------------------------------------------------------------------------------------------
corneja diestra ... siniestra: ver una corneja (pájaro negro) a la derecha (diestra)
significaba buena fortuna; a la izquierda (siniestra) indicaba mala fortuna
-------------------------------------------------------------------------------------------------------------

3

Mío Cid Ruy Díaz por Burgos entróve,
van en su compañía sesenta pendones;
salen a verlo mujeres y varones,
burgueses y burguesas a las ventanas se ponen,
llorando de los ojos, ¡tan grande era su dolor!
De las sus bocas todos decían una razón
«¡Dios, qué buen vasallo, si tuviese buen señor!»

-------------------------------------------------------------------------------------------------------------
entróve: entró
razón: palabra
-------------------------------------------------------------------------------------------------------------

4

Le hospedarían con gusto, pero ninguno osaba:
que el rey don Alfonso le tenía gran saña.
Antes de la noche en Burgos entró su carta


con gran mandamiento y fuertemente sellada


que a mío Cid Ruy Díaz que nadie le diese posada


y aquellos que se la diesen supiesen vera palabra
que perderían sus bienes y además los ojos de la cara,
y aun además los cuerpos y las almas.
Grande duelo tenían las gentes cristianas;
se esconden de mío Cid, que no osan decirle nada.
El Campeador se dirigió a su posada;
cuando llegó a la puerta, la halló bien cerrada,
por miedo del rey Alfonso, así ellos acordaran:
que a menos que la rompiese, no se la abrirían por nada.
Los de mío Cid a altas voces llaman,
los de dentro no les querían responder palabra.
Aguijó mío Cid, a la puerta se llegaba,
sacó el pie del estribo, un fuerte golpe daba;
no se abre la puerta, que estaba bien cerrada.
Una niña de nueve años a mío Cid se acercaba:
«Ya Campeador, en buen hora ceñiste espada
«El rey lo ha vedado, anoche entró su carta,
«con gran mandamiento y fuertemente sellada.
«No os osaríamos abrir ni acoger por nada;
«si no, perderíamos los bienes y las casas,
«y aún además los ojos de las caras.
«Cid, en nuestro mal vos no ganáis nada;
mas el Criador os guarde con todas sus virtudes santas».
Esto la niña dijo y tornó para su casa.
Ya lo ve el Cid que del rey no esperaba gracia.
Partióse de la puerta, por Burgos aguijaba,
llegó a Santa María, luego descabalga;
hincó las rodillas, de corazón rogaba.
La oración hecha, luego cabalgaba;
salió por la puerta, el río Arlanzón pasaba.
Junto a la villa de Burgos en la glera acampaba,
mandó plantar las tiendas, después descabalgaba.
Mío Cid Ruy Díaz, el que en buen hora ciñó espada,
acampó en la glera que nadie le abre su casa;
están junto a él los fieles que le acompañan.
Así acampó mío Cid como si fuese en montaña.

-------------------------------------------------------------------------------------------------------------
saña: enojo, odio
fuertemente sellada: enviada por el rey con intenciones severas
supiesen vera palabra: no debieran dudar
acordaran: habían acordado
la rompiese: rompiese la puerta
aguijar: espolear, incitar (un caballo)
ceñiste: te pusiste
vedado: prohibido
glera: ribera del río
montaña: bosque
-------------------------------------------------------------------------------------------------------------

[El Cid pasa por San Pedro de Cardeña para despedirse de su mujer, doña Jimena, y a sus hijas, doña Elvira y doña Sol.]

He aquí a doña Jimena que con sus hijas va llegando;
dos dueñas las traen a ambas en sus brazos.
Ante el Campeador doña Jimena las rodillas ha hincado.
Lloraba de los ojos, quiso besarle las manos:
«¡Ya Campeador, en hora buena engendrado,
«por malos intrigantes de Castilla sois echado! »

16

«Ay, mi señor, barba tan cumplida,
«aquí estamos ante vos yo y vuestras hijas,
«(muy niñas son y de pocos días),
«con estas mis damas de quien soy yo servida.
«Ya lo veo que estáis de partida,
«y nosotras y vos nos separamos en vida.
«¡Dadnos consejo, por amor de Santa María!»
Alargó las manos el de la barba bellida,
a las sus hijas en brazos las cogía,
acercólas al corazón que mucho las quería.
Llora de los ojos, muy fuertemente suspira:
« Ay, doña Jimena, mi mujer muy querida,
«como a mi propia alma así tanto os quería.
«Ya lo veis que nos separan en vida,
«yo parto y vos quedáis sin mi compañía.
«Quiera Dios y Santa María,
«que aún con mis manos case estas mis hijas,
«y vos, mujer honrada, de mí seáis servida».

-------------------------------------------------------------------------------------------------------------
barba tan cumplida: referencia al machismo, al poder del Cid y al respeto que se le debe
bellida: bella
-------------------------------------------------------------------------------------------------------------

17

Por Castiella se va oyendo el pregón,
cómo se va de tierra mío Cid el Campeador;
unos dejan casas y otros, honor.
En ese día en el puente de Arlanzón
ciento quince caballeros todos juntados son;
todos demandan por mío Cid el Campeador.

-------------------------------------------------------------------------------------------------------------
honor: aquí, tierras y haciendas
-------------------------------------------------------------------------------------------------------------

18

[Ya llega el momento de salir de su tierra. El Cid les habla a sus hombres.]


El día es salido, la noche quería entrar,
a sus caballeros mandólos todos juntar:
«Oíd, varones, no os dé pesar;
«poco dinero traigo, vuestra parte os quiero dar.
«Tened en cuenta cómo os debéis comportar:
«mañana temprano cuando los gallos cantarán,
«no perdáis tiempo, los caballos ensillad;
«en San Pedro, a maitines tañerá el buen abad,
«nos dirá la misa de Santa Trinidad;
«dicha la misa, tendremos que cabalgar,
«pues el plazo se acerca y mucho hemos de andar».
Como lo manda mío Cid así todos lo harán.
Hecha la oración, la misa acabada ya,
salieron de la iglesia, ya quieren cabalgar.
El Cid a doña Jimena la iba a abrazar;
doña Jimena al Cid la mano le va a besar,
llorando de los ojos que ya no puede más.
Y él a las niñas volviólas a mirar:
«A Dios os encomiendo, nuestro Padre espiritual,
«ahora nos separamos, ¡Dios sabe el ajuntar!
Llorando de los ojos con un dolor tan grande,
así se separan como la uña de la carne.

-------------------------------------------------------------------------------------------------------------
a maitines tañera: se doblarán las campañas para llamar a la gente a la iglesia
ajuntar: el momento de reunirse otra vez
-------------------------------------------------------------------------------------------------------------

19

Se acostó mío Cid cuando la noche llegó,
soñó un sueño dulce, ¡qué bien que durmió!
El ángel Gabriel a él vino en visión:
«Cabalgad, Cid, el buen Campeador,
«que nunca en tan buen hora cabalgó varón;
«mientras que vivieseis tendréis buen honor».
Cuando despertó el Cid, la cara se santiguó.

[El Cid y sus hombres entran el reino moro de Toledo, un rey tributario del rey Alfonso. El Cid va rumbo a Castejón mientras Álvar Fáñez y otros hombres pasan por Guadalajara. El Cid llega a Castejón.]

23

Ya amanecía y venía la mañana,
salía el sol, ¡Dios, qué hermoso apuntaba!
En Castejón todos se levantaban,
abren las puertas, afuera se mostraban,
para ir a sus labores y a sus campos de labranza.
Todos han salido dejan libre la entrada,
sólo pocas gentes en Castejón quedaban;
las gentes por los campos andan ocupadas.
El Campeador salió de la celada,
en torno a Castejón aprisa cabalgaba,
Mío Cid don Rodrigo corre hacia la entrada,
los que guardan la puerta viéndola asaltada,
tuvieron miedo y la dejan desamparada.
Mío Cid Ruy Díaz por las puertas entraba,
trae en la mano desnuda la espada,
quince moros mataba de los que alcanzaba.
Ganó a Castejón y mucho oro y plata.
Sus caballeros llegan con la ganancia,
la dejan a mío Cid sin querer para sí nada.

-------------------------------------------------------------------------------------------------------------
salió de la celada: salió de donde estaba escondido
-------------------------------------------------------------------------------------------------------------

[Álvar Fáñez vuelve de Guadalajara con la riqueza que ganó (ovejas, caballos, etc.). El Cid comparte el tesoro con sus hombres. El Cid decide abandonar Castejón porque no quiere ser atacado por el rey Alfonso (y Alfonso es amigo del rey de Toledo donde queda la ciudad). Para mostrar su generosidad, el Cid libera a 200 moros que había cautivado.]

«Del castillo que tomaron todos ricos se van;
los moros y las moras bendiciéndole están».

[El Cid decide ir a atacar Alcocer. El rey de Valencia, que controla Alcocer, manda un ejército de 3.000 hombres para reconquistar la ciudad. Los moros cercan al Cid y le quitan el agua. Los hombres del Cid quieren ir a la batalla, pero el Cid quiere consultar con sus hombres.]

34

Al cabo de tres semanas, cuando la cuarta iba a entrar,
mío Cid de los suyos se quiso aconsejar:
«El agua nos han quitado, nos va a faltar el pan,
«si quisiéramos irnos de noche no lo consentirán;
«son demasiadas sus fuerzas para con ellos luchar;
«decidme, caballeros, qué consejo tomar».
Primero habló Minaya, un caballero leal:
«de Castilla la gentil hemos venido acá,
«si con moros no luchamos no ganaremos el pan.
«Somos unos seiscientos, acaso alguno más;
«en el nombre del Criador que no se haga más;
sino irlos a combatir mañana sin tardar».
Dijo el Campeador: «ése es buen hablar;
hablasteis como honrado, como era de esperar».

[Se preparan para el ataque y, al amanecer, el Cid manda que todos salgan a la batalla. El Cid entrega su enseña (su bandera) a Pero Bermúdez para que la lleve.]

Abrieron las puertas, afuera salen ya;
los ven las avanzadas, a sus huestes van a avisar.
¡Con qué prisa los moros se comienzan a armar;
ante el ruido de los tambores la tierra quería quebrar;
vierais armarse a los moros, aprisa entrar en haz
En la parte de los moros dos grandes enseñas van,
y los otros pendones, ¿quién los podría contar?
Las haces de los moros comienzan a avanzar
hacia mío Cid y los suyos, para irlos a atacar.
«Estad quietas, mesnadas, aquí en este lugar,
«nadie salga de filas hasta que lo oigáis mandar».


Aquel Per Bermúdez no se pudo aguantar;
la enseña tiene en la mano, comenzó a espolear:
«¡El Criador nos valga, Cid Campeador leal!
«Voy a meter vuestra enseña en medio del mayor haz;
«veremos estos caballeros cómo la protegerán».
Dijo el Campeador: «¡No lo hagáis, por caridad»
Repuso Per Bermúdez: «¡Ya veréis como se hará!»
Espoleó al caballo, lo metió en mayor haz.
Los moros lo reciben, la enseña vanle a quitar,
le dan grandes golpes no le pueden derribar.
Dijo el Campeador: «¡Valedle, por caridad!»

-------------------------------------------------------------------------------------------------------------avanzadas: hombres moros que vigilaban la tierra
haz: formación para la batalla
enseña: bandera
mesnada: tropa
espolear: incitar al caballo
-------------------------------------------------------------------------------------------------------------

35

Embrazan los escudos ante sus corazones,
enristran las lanzas, envueltos los pendones,
inclinaron las caras encima de los arzones,
íbanlos a atacar con fuertes corazones.
A grandes voces llama el que en buena hora nació:
«¡Atacadlos, caballeros, por amor del Criador!
«¡Yo soy Ruy Díaz de Vivar, el Cid Campeador!»
Todos atacan al haz donde está Per Bermudoz.
Trescientas lanzas son, todas llevan pendón;
trescientos moros matan al primer empujón,
y al hacer la tornada otros tantos muertos son.

-------------------------------------------------------------------------------------------------------------
enristran: bajan
pendones: banderas o estandartes
arzón: parte de la silla
hacer la tornada: virar para atacar desde la dirección opuesta
------------------------------------------------------------------------------------------------------------

36

Allí vierais tantas lanzas subir y bajar,
tanta adarga horadar y pasar,
tanta loriga romper y rajar,
tantos pendones blancos rojos de sangre quedar,
tantos buenos caballos sin sus dueños andar.
Oyerais a unos, «¡Mahoma!»; a otros, «¡Santiago!» gritar.
Yacían por el campo en poco lugar
mil y trescientos moros muertos, ya.

-------------------------------------------------------------------------------------------------------------
adarga: escudo de cuero
horadar: agujerear, atravesar de parte a parte
loriga: arma para defender el cuerpo, cota de mallas
rajar: romper
Santiago: santo patrón a quien los cristianos dedicaban sus batallas
-------------------------------------------------------------------------------------------------------------

[Los hombres del Cid vencen a los moros y los persiguen hasta Calatayud. Los hombres del Cid ganan mucho tesoro de la conquista y envían parte de su riqueza al rey Alfonso. El rey acepta el regalo y proclama que los que quieran podrán juntarse con el Cid. Pero todavía mantiene en efecto el destierro del Cid. El Cid continúa sus hazañas en Zaragoza y termina por dominar el reino de Zaragoza. Hacia el final del cantar, el Cid decide ir a tierras bajo la protección de Barcelona, pero el Conde de Barcelona se siente insultado y ataca al Cid. El Cid vence al Conde y gana la espada, "Colada."]


La Colada


La Tizona
(La autencitidad de ambas espadas es controversial)

LAZARILLO DE TORMES (video resumido)

 


CONTEXTO SOCIAL

Durante el reinado de Carlos I (1517-1556), la grandeza exterior del imperio no se correspondía con la realidad que experimentaba la mayoría de la población española, que vivía en condiciones de pobreza. El interés principal era el mantenimiento de las ostentaciones de la monarquía de la Iglesia y de la famosa Armada Invencible.


AUTORÍA


La Vida del Lazarillo de Tormes, y de sus fortunas y adversidades se publicó en 1554 en tres ediciones: en Burgos, en Amberes y en Alcalá de Henares. Sin embargo, el autor quiso preservar su anonimato debido a la intención crítica de la obra.

Varias hipótesis han intentado resolver el enigma de la autoría de esta obra: se pensó que su autor podía ser el fraile Juan de Ortega, en cuya celda se encontró el borrador del manuscrito; también se atribuyó al diplomático Diego Hurtado de Mendoza; y, más tarde, se consideró la posibilidad de que el autor fuera el escritor toledano Sebastián de Horozco.

Últimamente, parece cobrar fuerza la hipótesis que señala como autor a Alfonso de Valdés de ascendencia judía conversa. En el año 2002 la profesora Rosa Navarro Durán ofrece firmes argumentos de dicha autoría.



LA OBRA

El Lazarillo de Tormes es una novela picaresca en la que el protagonista relata de forma autobiográfica y realista su lucha por la supervivencia en la sociedad cruel e hipócrita de la España del siglo XVI.

Los procedimientos técnicos y recursos estilísticos de esta novela se parecen al estilo de Juan de Valdés, "escribo como hablo". Solo que está relatada a manera epistolar (como una extensa carta).


Entre los procedimientos, se destaca la ironía y la parodia. De ahí emana parte de la comicidad, humor y sátira que el narrador prodiga con sarcasmo. El autor utiliza la sátira en esta novela como medio para criticar y ridiculizar la sociedad de aquella época, especialmente al clero.

Hay que destacar la crítica a la Iglesia católica, pero advirtiendo que solo se orienta al bajo clero (frailes, bulderos, etc.) y no a la alta jerarquía. El autor se cuida de no atacar al alto clero pese a la manifiesta corrupción.


Lázaro de Tormes, de origen humilde, sirve a varios amos con la intención de huir del hambre y de la miseria: un ciego, un clérigo, un escudero, un fraile, un buldero, un alguacil, el pintor, el capellán...

Lázaro sufre múltiples desventuras con cada uno de ellos y se verá obligado a desarrollar su ingenio para superar con astucia las distintas penalidades en las que se ve envuelto: tiene que robar para comer.  

Tras este duro aprendizaje, Lázaro consigue cierto éxito social, pero se trata de un ascenso solo aparente, ya que en el camino ha perdido la inocencia.




LOS PERSONAJES


  • Lázaro.
Es un antihéroe porque es opuesto a la nobleza del protagonista de las novelas de caballería. Es todo lo contrario al ambiente bucólico de las novelas pastoriles.

Lázaro relata su vida pasada desde la situación presente en la que se encuentra.

El personaje se desdobla en dos funciones complementarias: Lázaro-narrador, que escribe y se justifica ante Vuestra Merced desde su edad adulta; y Lázaro-protagonista, que encarna al pícaro, es decir, al personaje de baja extracción social que se gana la vida trabajando como mozo de muchos amos. 
  • Los amos.
Son los antagonistas de Lázaro en distintos momentos de su vida, ya que casi siempre son los causantes de sus desventuras y penalidades. Sin embargo, ejercen también el papel de ayudantes en el aprendizaje del pícaro, aunque este proceso sea cruel y aparte a Lázaro de la rectitud moral (tal es el caso de su relación con el ciego quiem fue su mejor "maestro")

  • La familia.
Los lazos familiares marcan a Lázaro con la deshonra desde sus orígenes, ya que su padre y su padrastro son acusados de ladrones y su madre no parece llevar una vida demasiado honorable. También el comportamiento de su mujer es deshonroso.
  • La sociedad de la época.
La novela ofrece un panorama muy completo de la sociedad española en la primera mitad del siglo XVI. Por sus páginas transitan personajes que representan a distintos sectores sociales y que se dedican a los más diversos oficios (alguaciles, escribanos, cerrajeros, aguadores, mendigos…).

ARGUMENTO

Tratado Primero

 
El primer tratado comienza con Lázaro de Tormes contando la historia de su infancia. Su sobrenombre proviene del lugar donde nació, que fue el río Tormes. A los ocho años, su padre, Tomé González, fue acusado de robo y obligado a servir a un caballero en contra de los moros. Durante esta expedición perdió su vida.

Lázaro y su madre, Antona Pérez, se fueron a vivir a la ciudad donde ella le cocinaba a los estudiantes y le lavaba la ropa a los mozos de caballos del comendador de la Magdalena. Ella comenzó a tener relaciones con un mozo llamado Zaide, y Lázaro aceptó la relación entre ellos porque notó que él traía mejor comida a la casa. Luego, nació el hermano por parte de madre de Lázaro, pero la felicidad les duró muy poco, porque Zaide robó y fue capturado y azotado.

En un mesón conoce su madre a un ciego, al que le pareció que Lázaro le servía como guía. Su madre le dio permiso y Lázaro partió junto al ciego. El ciego era muy astuto y, más que cualquier otro, le enseñó a Lázaro lo difícil que era la vida. El ciego, también, era muy avaro y apenas le daba de comer. Cuando finalmente Lázaro se cansa de vivir con el ciego, este engañó a su amo para que se diera contra un palo y así poder salir de él.




Tratado Segundo

Este tratado Lázaro se encentró con un clérigo. Lázaro aceptó el trabajo que le propuso el clérigo. A Lázaro no le fue muy bien en este trabajo, ya que el clérigo era avaro y no le alimentaba decentemente. Llegó el momento en el que Lázaro se cansó, y decidió robarle al clérigo el pan de la misa para poder comer. Para poder conseguir el pan, el sacó una copia de la llave del baúl donde estaba el pan, y lo sacó una noche, y se lo comió. El clérigo al enterarse de esto, decidió asegurar el baúl, pensando que eran ratones que se comían el pan, pero cuando encontró que era Lázaro, lo despidió de su trabajo.


                     


Tratado Tercero

Lázaro llegó a Toledo, donde, por quince días, vivió de limosnas. Un día, se encontró con un escudero de muy buena apariencia, quien fue su próximo amo. Su nuevo hogar fue una casa con poco alumbrado. La casa carecía de muebles. Lázaro entonces se dio cuenta que el escudero, aunque aparentaba ser un hombre de buena familia, en realidad era pobre. Para poder comer, Lázaro tuvo que mendigar, y darle parte de lo que recibía al escudero. Un día el gobierno de esa área prohibió el mendigar por las calles, y Lázaro, por suerte, consiguió comida a través de unas vecinas. El escudero estuvo sin comer por ocho días, hasta que consiguió un real para mandar a Lázaro a comprar comida al mercado.

Más tarde los dueños de la casa del escudero vinieron a cobrar el alquiler de la casa, pero el escudero se excusó y desapareció. Lázaro se quedó una vez más sin amo.


                         



Tratado Cuarto


 Las vecinas llevaron a Lázaro a donde el fraile de la Merced, su próximo amo. Al fraile le gustaba mucho caminar y visitar. Tanto caminaron Lázaro y el fraile que en ocho días Lázaro rompió su primer par de zapatos. El fraile fue el primer amo en regalarle un par de zapatos. Lázaro se cansó de seguirlo y lo abandonó.




Tratado Quinto

En este tratado, Lázaro se encuentra con un buldero. El buldero engañaba, junto con un alguacil, a la gente, tratando de convencerla para que creyeran en sus ideales. Por ejemplo, ellos hicieron un "drama" para que la gente creyera en los milagros. Después de cuatro meses Lázaro dejó al buldero, y siguió su camino.

                    


Tratado Sexto

Su próximo amo fue un maestro pintor de panderos, con el cual duró muy poco. Una vez, Lázaro entró a una iglesia, donde se encontró con su siguiente amo: un capellán. El capellán le dio a Lázaro un asno y cuatro cántaros de agua para ir a vender agua por la ciudad. Este fue el primer trabajo que tuvo Lázaro donde ganaba comisiones todos los sábados. Estuvo en esas condiciones por cuatro años, y, ahorrando poco a poco, pudo comprarse su primera espada y ropa usada. Después de haber mejorado Lázaro su apariencia, dejó al capellán y también dejó su oficio.



Tratado Séptimo

Después Lázaro se asentó con un alguacil. Duró muy poco con él, porque le pareció que el oficio de su amo era peligroso.

Llegó el día en el que el arcipreste de San Salvador vio a Lázaro y lo casó con una criada suya. Vivía muy bien con su nueva esposa, en una casa al lado del arcipreste. Luego comenzaron a formarse cuentos sobre su esposa y el arcipreste. La mujer de Lázaro lloró mucho por estos cuentos, pero Lázaro la tranquilizó. Él decide no hacerle caso a los cuentos para que no hubiera una intervención en su felicidad. Finalmente llegó a un período de estabilidad en su vida, y para él no había nada mejor.







Ruta de Lázaro desde Salamanca hasta Toledo



Lea la novela completa en este enlace