lunes, 25 de octubre de 2010

DICCIONARIO DE MITOLOGÍA (H - Z)


Deidades de las mitologías asirio-babilonia, egipcia, griega, romana, gala, germánica, escandinava, persa, hindú, azteca, maya, zapoteca, chibcha, incaica, etc., en orden alfabético:


DICCIONARIO DE MITOLOGÍA
(H - Z)

  • Hada,
(del latín fatum: hado, destino) es una criatura fantástica y etérea, personificada generalmente en forma de mujer hermosa. Según la tradición son protectoras de la naturaleza, producto de la imaginación, la tradición o las creencias y perteneciente a ese fabuloso mundo de los elfos, gnomos, duendes, sirenas y gigantes que da color a las leyendas y mitologías de todos los pueblos antiguos nórdicos. Se puede provocar el contacto con ellas desarrollando la visión etérea según las leyendas. La mayoría de ellas se representan con alas.


Las leyendas celtas hablan del reino de los Áes Sídhe (pronunciado Os Shi) también conocido en idioma inglés como Fairy Folk, y donde la mejor traducción a nuestro idioma sería hadas.



Los Áes Sídhe, son seres semidivinos que viven entre este y el otro mundo, con conexiones importantes con la naturaleza y las deidades, la mayoría de los relatos los representan como gente no muy alta, pero de aspecto y altura humana, de tez blanca, ojos claros y pelo muy negro.





  • Hades,
nombre griego de Plutón.

En la mitologia romana era Plutón además de Dis Pater y Orcus y en la Etrusca era llamado Aita. A veces es usado por los cristianos para referirse al lugar en el que residen las almas que han caído en desgracia.



Era el dios de los muertos, hijo de Cronos y de Rea y hermano de Zeus y Poseidón. Obtuvo el poder del mundo subterráneo después de que junto a sus hermanos se repartiera el universo tras haber derrotado a su padre.

Le correspondió la peor parte por ser el hermano menor de la familia. Allí vivía de forma feroz y despiadada junto a Perséfone, raptada del mundo superior como única forma de Hades de romper su celibato.



Al contrario de lo que parece lógico, pues no había plegaria que le aplacara, no era demasiado maligno. El mundo de los muertos también recibe el nombre de Hades. Estaba divido en dos regiones: Erebo, donde los muertos entran en cuanto fallecen y Tártaro, la región más profunda, famosa por ser morada eterna de los titanes.

Era un lugar tétrico, oscuro y funesto, habitado de formas y sombras incorpóreas y custodiadas por Cerbero, el perro de tres cabezas y cola de dragón.

  • Hado,
hijo de Caos y de la Noche, que regía los destinos humanos y divinos (su nombre es hoy sinónimo de destino o suerte).
  • Hamadríadas,
ver Dríades.
  • Hathor,
ver Athor.



  • Hebe,
diosa de la juventud, hija de Zeus y de Hera; los romanos la llamaron Juventa.
  • Hécate,
diosa de las hechiceras que presidía los sueños; se la identifica con Selene y con Diana.

  • Héctor,
el más valiente de los héroes troyanos, hijo de Príamo y esposo de Andrómaca.

  • Hécuba,
esposa de Príamo y madre de Héctor, Paris, Casandra, etc.


En la mitología griega, Hécuba es la segunda esposa de Príamo, rey de Troya, y uno de los personajes de la Ilíada. Se trata de la hija de Dimas, rey de Frigia, según esta obra, aunque también se la ha considerado hija de Sangarios y de la ninfa Evagora.

Hécuba tuvo de Príamo una abundante descendencia que según las fuentes va desde los 14 hijos que le da Apolodoro a los 50 que propone Eurípides, pasando por los 19 de la tradición más extendida. De sus hijos los más famosos son Héctor, Paris, Casandra, Héleno, Políxena y Troilo.

Poco antes de dar a luz a su segundo hijo, Paris, había tenido un extraño ensueño: vio salir de su seno una antorcha, que prendió fuego a la ciudad de Troya, e incluso a los bosques de Ida. Consultados los adivinos, declararon que el niño que iba a nacer sería causa de la ruina de la ciudad.

El sueño de  Hécuba. Giulio Romano

La leyenda del sueño de Hécuba retrotrae hasta ella los orígenes del crimen que significó la perdición de Troya, ya por ser madre de Paris, ya por haberse negado a matar a éste, contra el parecer de los dioses.

Otro hecho trágico ocurre cuando Hécuba mandó a Polidoro, su hijo menor, a Tracia para que huyera de la guerra que se avecinaba. Durante la guerra, Polidoro fue cuidado por el rey de aquel lugar.

Después de la guerra de Troya, los griegos convirtieron a Hécuba en su esclava, correspondiendo en el reparto a la parte de Odiseo.

El dolor la persiguió cruelmente en los últimos años de su vida: vio morir a cinco de sus hijos en la guerra de Troya.

Antes de partir se tragó las cenizas de su hijo Héctor para que no cayeran en poder de sus enemigos, fue testigo de cómo moría su nieto Astianacte a manos de Neoptólemo y cómo se sacrificaba a su hija Polixena sobre la tumba de Aquiles. Conducida al palacio de Polinestor, rey de Tracia, donde estaba su hijo Polidoro, le encontró muerto en la orilla, al llegar. Entonces, ciega de dolor y de rabia, se introdujo en el palacio de su asesino, atrayéndole hacia las troyanas que venían con ella, le sacaron los ojos con sus agujas, mientras ella mataba a los dos hijos del rey. Perseguida a pedradas por los guardias y pueblo, mordía las piedras que la arrojaban, enloquecida, y fue transformada en perra. Sus aullidos eran tan desgarradores que conmovieron la Tracia entera, e incluso a Juno, la más cruel enemiga de los troyanos.

Giuseppe Maria Crespi:Hécuba ciega a Poliméstor (Ecuba acceca Polimestore). 
Museos Reales de Bellas Artes de Bélgica.


Sobre su muerte existen tres versiones: la primera, que se suicidó por desesperación; la segunda, que los griegos la asesinaron; y la tercera, que los dioses la convirtieron en una perra tras oír su aullido por la muerte de sus hijos.






  • Hefesto o Hefaísto,
nombres griegos de Vulcano.

Algunos textos dicen que Hefesto (dios Vulcano en la mitología romana) era hijo de Zeus y Hera, sin embargo muchos otros nos cuentan que Hera lo engendró en solitario para vengarse de Zeus por la creación de Atenea.

Para los dioses, Hefesto era desagradable, de apariencia sucia, barbuda y desaliñada, también algo cojo y deformado; dicen pues, que todos estos adjetivos fueron los culpables de su expulsión del Olimpo. Hera, asustada por su creación y decepcionada, lo tiró a la tierra. Otra versión afirma que fue Zeus, quien pensó que su esposa y Hefesto confabulaban para matarle. En cualquier caso, Hefesto cayó durante 9 días y 9 noches, golpeándose finalmente contra el mar.

Tras la terrible caída, fue recogido por dos nereidas, Tetis, diosa del mar, y Eurínome, una oceánide hija de Tetis y Océano, dios del mar, que lo criaron en la isla de Lemnos hasta que se convirtió en adulto y maestro artesano.

Un día, construyó un hermoso collar de oro para su madre adoptiva Tetis, ésta iba a asistir a una fiesta en el Olimpo, tierra de dioses. Durante la celebración, Hera quedó prendada de dicho collar, y le pidió a Tetis que le dijera quien había forjado tan fabulosa joya. De entrada Tetis se negó a revelarle el nombre del artesano, pero temerosa de la ira de Hera, finalmente accedió. Hera sorprendida ante la noticia ordenó que trajeran a Hefesto ante su presencia para que se quedara en el Olimpo, y forjase joyas para ella y el resto de dioses; pero Hefesto se negó.



 
Hera, presa de una terrible cólera, pidió ayuda a Dioniso, dios del vino, para que emborrachara a Hefesto y así obligarlo a volver al Olimpo.

Hefesto fue engañado. Cuando se dio cuenta de lo ocurrido, empezó a planear su venganza. Construyó tronos de oro para todos los dioses, y el más hermoso, un trono grande de brillantes, se lo ofreció a su madre Hera. En cuanto se sentó, quedó atrapada, inmóvil por unas cadenas mágicas invisibles.

Los dioses acudieron a Hefesto para que la liberara, y él accedió con una sola condición, casarse con Afrodita, la diosa más bella del Olimpo y a la que nadie podía poseer. Así pues, Hefesto y Afrodita se casaron. Como regalo de boda, Hefesto fabricó para Afrodita un hermoso cinturón, que la hacía aún más irresistible a los ojos de los demás hombres. Craso error, más tarde llegaría a arrepentirse de tal regalo.

Un día, Helios, dios del sol que todo lo ve, informó a Hefesto de que Afrodita le era infiel con Ares, dios de la guerra. Hefesto, hinchó de rabia, les tendió una trampa; tejió una red de plata casi transparente y la colocó encima del lecho de los amantes, cuando éstos se tumbaron la dejó caer y los atrapó.

Llamó entonces a todos los dioses para que fueran partícipes de su venganza y de la vergüenza de los amantes. Eso provocó la ira de muchos.

Así pues, Hefesto recogió su forja y volvió a la tierra donde se instaló bajo el volcán Etna (leyenda de porqué el volcán siempre estará activo) y continuó con su trabajo.

Según la Ilíada de Homero, se casó con Caris con quien sí tuvo descendencia, al contrario de Afrodita, fueron padres de tres diosas. Según Apolodoro, intentó violar a Atenea pero esta se liberó y el semen de Hefesto cayó al Gea y engendró a Erictonio. También se considera a Hefesto (junto con Etna) padre de los géiseres.

Algunos de los objetos por los cuales reconocemos a los grandes dioses, fueron forjados por Hefesto; como por ejemplo, el hermosos escudo y la armadura de Aquiles, la égida y los rayos de Zeus, el carro de Helios, el cetro de Agamenón, el casco y las sandalias aladas de Hermes, el hombro de Pélope, las castañuelas de bronce de Heracles…

Dentro de sus más bellas construcciones cabe destacar la creación de Pandora, la primera mujer realizada en arcilla, encargada por Zeus para castigar a Prometeo.


Pintura de Pedro Pablo Rubens - Vulcano forjando los rayos de Júpiter

  • Heimdall,
guardián de los dioses nórdicos.

  • Helena,
bellísima hija de Zeus y Leda, y esposa de Menelao; su rapto, por Paris, causó la guerra de Troya.
  • Heleno,
hijo de Deucalión y padre de los helenos o griegos.
  • Helicón,
monte de Grecia consagrado a las Musas.

  • Helios,
el Sol, identificado con Febo (de su nombre se derivan “heliografía”, “helioterapia”, etc.).

  • Hera,
nombre griego de Juno. Ver Juno




  • Heracles,
nombre griego de Hércules.
  • Hércules,

hijo de Júpiter y Alcmena, famoso por su fuerza y por las 12 hazañas o trabajos que ejecutó en 12 años; los griegos lo llamaron Heracles; (de su nombre se deriva  “hercúleo”).
Heracles o Hércules es en la mitología griega un héroe semidiós, célebre por su fuerza y valor, así como por sus muchas y legendarias hazañas. Es identificado también como Alcides, cuya representación típica lo muestra empuñando una clava. Este sobrenombre lo toma Hércules de Alceo, su abuelo.
Hijo de Alcmena y de Zeus. Su padre mortal es Anfitrión. Una noche en que Anfitrión se encontraba ausente, Zeus tomando la forma de Anfitrión se unió con Alcmena. De esta unión nació Hércules.
Creonte, el rey de Tebas, casó a Hércules con su hija Mégara, para honrar su valentía. Hera, por su parte, deseaba que abandonase Tebas y fuese a Argos para servir a Euristeo. La diosa provocó un acceso de locura en Hércules, bajo el cual él asesinó a sus hijos y a los de Íficles, su hermanastro. Cuando recuperó la razón repudió a Mégara entregándosela a su sobrino Yolao y partió para expiar sus crímenes.

Hércules se dirigió a Delfos donde la Pitia le aconsejó que primero se cambiase el nombre. Fue a partir de este momento que pasó a llamarse Heracles, que significa gloria de Hera. Después se encaminó a Argos para purgar su trasgresión y se puso al servicio de su primo Euristeo, rey de Micenas, quien le impuso el desafío de afrontar doce difíciles pruebas: los doce célebres trabajos o hazañas de Hércules. 

Tras superar dichas arduas pruebas se consideraría purificado y se le otorgaría la inmortalidad. Antes de ponerse al servicio de Euristeo, Heracles fue convenientemente equipado por los dioses. Atenea le obsequió una túnica, Hefesto una armadura, Hermes una espada, Poseidón caballos, así como Apolo le otorgó un arco y unas flechas envenenadas.



Existen otras versiones del mito que explican por qué Heracles aceptó someterse a las pruebas que le imponía Euristeo, un hombre al que consideraba muy inferior. Se dice que lejos de sentir aversión por Euristeo, estos trabajos fueron realizados para demostrar su amor por él, ya que eran amantes. También existe la versión de que Heracles se sometió al rey de Mecenas para obtener el perdón para su padre que permanecía en el destierro.



El mito de Hércules o Alcides encierra una relación muy estrecha con el de Atlante. La fuerza inmensa de Alcides es análoga al enorme castigo que sufre Atlante, al ser condenado a cargar para siempre en sus espaldas la tierra y el firmamento y en sus hombros la gran columna que los separaba.



Por otra parte, para el ser humano, emular con la sabiduría divina implica un esfuezo 'titánico' o 'hercúleo'. Afirma el erudito Alfonso Méndez Plancarte: "(...)¿cómo podría esa misma flaca razón enfrentarse a todo el conjunto de tan inmensa espantable máquina (o sea la complicada estructura de todo el Cosmos), cuyo tremendo peso incomportable – si no estribara en su centro mismo, que es la Omnisapiencia y Omnipotencia de Dios — agobiaría las espaldas de Atlante y excedería a las fuerzas de Hércules, de suerte que el que fue bastante contrapeso del Cielo (cualquiera de estos dos personajes, que sostuvieron en sus hombros el firmamento) juzgaría menos pesada y grave esa mole, que la faena de investigar la Naturaleza(...)?"

  • Hermafrodita,
deidad bisexual, hija de Hermes y Afrodita.

Cuenta la leyenda que un día Afrodita y Hermes se contemplaron tan intensamente que descubrieron que se amaban. Sin embargo, sabían que esa relación no duraría. De esa unión nació un hijo al que llamaron Hermafrodito (fusión de Hermes y Afrodita).

Cuando terminó esta aventura, la diosa sintió el cargo de conciencia por este adulterio. Como su hijo era testimonio de esta traición decidio entregarlo al cuidado de las ninfas del monte Ida para que lo cuidaran y educaran.

Hermafrodito dejó a sus niñeras cuando tenía 15 años, y se marchó hacia tierras griegas (otras leyendas indican que se fue a Asia Menor). El muchacho era tan bello como su divina madre, pero no heredó la pasión del amor. De ahí que frente a los encantos femeninos y perspectiva de aventuras amorosas, bajaba la mirada y se retiraba tímidamente.
  

Un día, cuando caminada por una región soleada, buscó un lago para refrescarse. Al zambullirse en las limpias aguas, la ninfa Sálmacis, espíritu de aquel lago se percató de la presencia de aquel joven. Lo vio tan hermoso que se suscitó en ella una gran pasión. La ninfa se desnudó y se deslizó graciosamente en las claras aguas. Hizo todo lo posible para cautivar y conquistar al joven, pero este se resistía y trataba de apartarse. Deseperada, la ninfa lo abrazó y se enlazó fuertemente a Hermafrodito y suplicó a los dioses: "¡Dioses, haced que nada pueda jamás separarlo de mí ni separarme de él".

Los inmortales atendieron su pedido y los dos cuerpos quedaron fundidos en un solo ser con doble sexo.




  • Hermes,
nombre griego de Mercurio. Ver Mercurio.




  • Hespérides,
ver Atlántidas.

  • Hésperis,
esposa de Atlas y madre de las Hespérides o Atlántidas.
  • Hestia,
nombre griego de Vesta.

  • Híadas, Híades,
ninfas, hijas de Atlas, que criaron a Apolo.

  • Hidra,
monstruo de siete cabezas que renacían al cortárselas; vivía en el lago de Lerna, y murió a manos de Hércules.



-->

En la mitología griega, la Hidra de Lerna era un antiguo y despiadado monstruo acuático y ctónico (del inframundo) con forma de serpiente policéfala (cuyo número va desde 3 o 5 hasta 100 e incluso 10.000 según la fuente) y aliento venenoso a la que Hércules mató en el segundo de sus doce trabajos. Su guarida era el lago de Lerna en el golfo de la Argólida (cerca de Nauplia, ciudad de Grecia), si bien los arqueólogos han confirmado que este lugar sagrado es anterior incluso a la ciudad micénica de Argos, pues Lerna fue el lugar del mito de las Danaides. Bajo sus aguas había una entrada al Inframundo que la Hidra guardaba.



La Hidra era hija de Tifón y la Equidna. Fue criada por Hera bajo un plátano cerca de la fuente Amimone en Lerna. Se decía que era hermana del León de Nemea y que por ello buscaba venganza por la muerte de este a manos de Hércules. También tenía siete cabezas y si se le cortaba una salían dos más.
Tras llegar a la ciénaga cercana al lago Lerna, Hércules cubrió su boca y nariz con una tela para protegerse de su aliento venenoso y disparó flechas en llamas a su refugio (la fuente de Amimone) para obligarle a salir. Entonces se enfrentó a ella con una hoz (según aparece en algunas vasijas pintadas antiguas)

Ruck y Staples han señalado que la reacción de esta criatura ctónica fue botánica: tras cortar cada una de sus cabezas Hércules descubrió que le crecían dos nuevas cabezas, una expresión de la desesperación de esta lucha para cualquiera salvo para este héroe.


Los detalles del enfrentamiento son explicados por Apolodoro: advirtiendo que no podría derrotar a la Hidra de esta forma, Hércules pidió ayuda a su sobrino Yolao. Éste tuvo la idea (posiblemente inspirada por Atenea) de usar una tela ardiendo para quemar el muñón del cuello tras cada decapitación. Hércules cortó todas las cabezas y Yolao quemó los cuellos abiertos, matando así a la Hidra. Hércules tomó entonces su única cabeza inmortal y la enterró bajo una gran roca en el camino sagrado entre Lerna y Eleia,[4] mojando sus flechas en la sangre venenosa de la Hidra y completando así su segundo trabajo.

En una versión alternativa, Hera enviaba un cangrejo para que mordiese los pies de Hércules y le estorbase, esperando provocar así su muerte. No obstante, aplastó a la criatura y siguió luchando contra la Hidra.

Cuando Euristeo, el rey que asignaba los trabajos a Hércules, supo que había sido su sobrino quien le había dado la antorcha, declaró que no había completado el trabajo solo y por tanto no contaba para el total de diez labores que se le habían asignado. Este elemento mítico es un ambiguo intento de resolver el conflicto entre los antiguos diez trabajos y los doce más recientes.
 

  • Higeia o Higía,
diosa de la medicina y la salud; hija de Esculapio; los romanos la llamaron Salus (de su nombre se deriva “higiene”).
  • Himeneo,
dios que presidía las bodas y cantos nupciales.

  • Hiperión,
uno de los Titanes, padre de Helios, Selene y Eos.

  • Hipnos,
dios griego del sueño; corresponde al Somnus romano (de su nombre se derivan “hipnótico”, “himnotismo”, etc.).
  • Hipocrene,
fuente que brotó al dar Pegaso una coz en el monte Helicón.

  • Hipólita,
reina de las Amazonas a quién venció Hércules.

  • Hoder,
dios nórdico, ciego, del azar; mató a su hermano Balder.

  • Horas,
tres diosas (Talo, Carpo y Auxo) que guardaban las puertas del Olimpo; representaban la primavera, el Verano y el Otoño.

  • Horus,
dios egipcio del silencio y de la bóveda celeste; se le representa con cabeza de halcón.


  • Huaucha,
dios incaico del planeta Saturno; causaba pestes y malas cosechas.

  • Huamanchuri,
dios incaico del trueno; padre de Catequil.


  • Huehuecoyotl,
dios azteca de la danza.

  • Huehuetéotl,
dios teotihuacano del fuego; lleva un brasero en la cabeza.

  • Huiracocha,
ver Uiracocha.

  • Huitaca,
espíritu del mal entre los chibchas.



  • Huitzilopochtli,
dios azteca del Sur, de la guerra y del cielo diurno; se le adoraba con sacrificios humanos.

  • Hunab-Ku,
dios maya, creador del universo.

  • Ícaro,
hijo de Dédalo; escapó del Laberinto con la ayuda de unas alas de plumas pegadas con cera que se derritió en el sol, lo que lo hizo caer en el mar.

  • Iduna,
esposa del dios nórdico Bragi.

  • Illapa,
dios incaico del trueno; lo simbolizaba una serpiente.

  • Indra,
dios hindú del cielo, del rayo y de la guerra.



  • Inti,
dios incaico del Sol; hermano y esposo de Quilla.






  • Irene,
diosa griega de la paz; los romanos la llamaron Pax.

  • Iris,
mensajera de los dioses, a quien Juno transformó en arco iris.
  • Ishtar,
esposa de Marduk, y diosa del amor y de la guerra.
  • Isis,
diosa egipcia de la fecundidad; hermana y esposa de Osiris, y madre de Horus.


  • Itzamá,
dios maya, inventor de la escritura, hijo de Hunab-Ku.
  • Itzli,
dios azteca de los sacrificios.
  • Itzpapalotl,
divinidad azteca de la noche.
  • Ix Azal Uch,
diosa maya de las artes; esposa de Hunab-Ku.
  • Ix Tab,


diosa maya, patrona de los suicidas.
  • Ixchel,
diosa de la Luna, y esposa de Itzamná.
  • Ix Kanleox,
diosa maya del maíz.
  • Ixmucana,
divinidad materna de los Mayas.
  • Jano,
rey del Lacio que tuvo el don de ver hacia el porvenir y hacia el pasado; se le representa con dos caras contrapuestas (de su nombre viene “enero”).
  • Janto,
junto con Balio eran los caballos inmortales que les regaló Poseidón a Peleo y Tetis. Posteriormente pasarán  a manos de Aquiles.

Homero relata que Aquiles reprochó a ambos corceles por no evitar la muerte de Patroclo, a lo que Janto, dotado momentáneamente de voz por Hera, respondió que Apolo y el destino habían causado la muerte a Patroclo, otorgándole la gloria por el hecho a Héctor, y que para él mismo el destino había decretado la muerte en manos de un semidios. A estos caballos Aquiles ató el cuerpo de Héctor para arrastrarlo e injuriarlo en muerte.

  • Japeto,
uno de los titanes; padre de la raza helénica.
  • Jasón,
jefe de los Argonautas.
  • Jem,
dios egipcio de la generación y la reproducción.
  • Jove,
ver Júpiter.
  • Juno,
diosa del hogar, hija de Saturno y esposa de Júpiter; llamada Hera por los griegos.
  • Júpiter o Jove,
padre de los dioses del Olimpo; es el Zeus de los griegos. Ver Zeus.
  • Justicia,
hija de Temis y de Zeus, de cuyo consejo formaba parte.
  • Juventa,
diosa romana de la juventud, como Hebe entre los griegos (de su nombre se derivan “juventud”, “juvenil”, etc.).
  • Kali,
diosa hindú de la destrucción y la muerte, esposa de Siva; se la representa con cuatro pares de brazos.


A pesar de sus connotaciones negativas, hoy la consideran la diosa del tiempo y del cambio. 

Su guirnalda de cincuenta cabezas humanas, cada una que representa una de las cincuenta letras del alfabeto de Sánscrito, simboliza el depósito del conocimiento y de la sabiduría. Usa una faja de las manos humanas separadas de las manos que son los instrumentos principales del trabajo y así que significa la acción del karma. 

Kali se representa como el consorte de dios Shiva, en cuyo cuerpo ella es a menudo representada sobre Shiva. La asocian a muchas otras diosas hindúes como Durga, Bhadrakali, Sati, Rudrani, Parvati y Chamunda. Ella es la primera entre el Dasa-Mahavidyas, diez diosas Tantricas feroces.


  • Kamadeva,
dios hindú del amor, a quien se representa con una flecha florida y montado sobre una paloma.
  • Kartikeya,
dios de la guerra, hijo de Siva.
  • Kinich Ahua,
dios maya del Sol.
  • Krishna,
divinidad hindú que representa el octavo avatar de Vishnú.
  • Kukulcán,
dios maya equivalente al Quetzalcóatl azteca.
  • Kuvera,
dios hindú de las riquezas.
  • Lakshmi,
esposa de Visnú; diosa de la abundancia.
  • Laocoonte,
sacerdote troyano que se opuso a la entrada del caballo de madera; pereció con sus dos hijos, ahogados por dos serpientes monstruosas.
  • Laomedonte,
rey de Troya, padre de Príamo.
  • Lapita,
individuo de un pueblo de Tesalía, célebre por su lucha contra los centauros.
  • Láquesis,
una de las tres parcas, determinaba la longitud del hilo de la vida.
  • Lares,
deidades romanas, de culto doméstico, que protegían la casa y la propiedad.
  • Latona,
rival de Juno y madre de Apolo y de Diana; la atormentó la serpiente Pitón.
  • Leda,
reina de Esparta a quien sedujo Júpiter en forma de cisne; madre de Cástor, Pólux, Helena y Clitemnestra.


  • Lei Gong o Lei Shen
Lei Gong también llamado Lei Shen, es el dios chino del trueno, cuyo nombre significa "Duque del Trueno". En el panteón Taoista Lei-Gong es un oficial en el Ministerio del Trueno, que forma parte de la administración celestial. Es la deidad que por orden del cielo castiga a mortales culpables de crímenes secretos y a malos espíritus que han usado sus conocimientos del Taoísmo para hacer daños a los humanos.

Tiene un pico, alas de murciélago y garras de búho, pero su cuerpo es de humano aunque su piel es azul. El lleva un martillo y un tambor con el que produce los truenos.



  • Lete o Leteo,
uno de los ríos del Infierno; bebiendo sus aguas se olvidaba el pasado.
  • Leticia,
diosa romana de la alegría.
  • Logi,
gigante nórdico, personificación del fuego.
  • Loki,
dios malévolo entre los nórdicos.
  • Luna,
diosa romana que personificaba el satélite de la Tierra; los griegos la llamaron Selene (su nombre se le dio al día “Lunes”).
  • Luperco,
nombre de Pan como protector de los rebaños; en su honor se celebraban las fiestas “lupercales”.
  • Machacuay,
divinidad incaica que personificaba la constelación del Cangrejo.
  • Mama Cocha,
diosa incaica del mar.
  • Mama Quilla,
ver Quilla.
  • Mama Zara,
diosa incaica del maíz.
  • Manes,
almas de los muertos considerados por los romanos como divinidades o genios tutelares.
  • Manitú,
poder sobrenatural entre los indios
  • Marduk,
dios de la ciudad de Babilonia, y creador del firmamento.
  • Marte,
dios de la guerra, a quien, los griegos llamaron Ares (de su nombre vienen “marzo” y “marcial”). Véase Ares.
  • Maut,
diosa egipcia de la Naturaleza, esposa de Amón.
  • Mavorte,
poét. Marte, dios de la guerra.
  • Maya,
la mayor de las siete Pléyades.
  • Mayahuel,
diosa azteca del maguey.
  • Mazda,
sobrenombre de Ormuz.
  • Medea,
maga que ayudó a Jasón en la conquista del vellocino de oro; mató a los hijos que tuvo con él.
  • Medusa,
una de las tres Gorgonas, a quien Perseo cortó la cabeza; tenía el poder de petrificar al que la miraba.




  • Megera,
una de las Furias.
  • Melona,
diosa latina, protectora de las abejas.
  • Melpómene,
musa de la tragedia; se la representa con una espada y una máscara trágica.
  • Menelao,
rey de Esparta, esposo de Helena, y caudillo en la guerra de Troya.
  • Mentor,
amigo de Ulises, maestro y guía de Telémaco (su nombre es hoy sinónimo de Consejero o guía).
  • Mercurio,
el mensajero de los dioses del Olimpo; es el Hermes de los griegos (hoy se toma símbolo del comercio).

  • Mérope,
una de las siete Pléyades. // Esposa de Crecifonte, rey de Mesenia. // Mérope de Corinto, esposa de Pólibo, quienes adoptan a Edipo.
  • Midas,
rey de Frigia que tuvo el don de convertir en oro cuanto tocaba.
  • Mileto,
hijo de Apolo; nació en Creta y huyó al Asia Menor donde fundó la ciudad de su nombre.
  • Minerva,
diosa de la guerra, de las artes y de la sabiduría; los griegos la llamaron Palas o Atenea.
  • Minos,
rey y legislador de Creta; después de muerto fue, con Eaco y Radamanto, juez de los Infiernos.
  • Minotauro,
monstruo humano con cabeza de toro, hijo de Pasifae, al que mató Teseo.






  • Mitra o Mithra,
dios persa subordinado a Ormuz; señor de la paz y la abundancia; se lo representaba dando muerte a un toro. // Divinidad hindú del Sol.
  • Mnemosina,
madre de la Musas y diosa de la memoria.
  • Moiras,
nombre griego de las Parcas.
  • Moloc o Moloch,
divinidad semita a los que sacrificaban niños quemándolos.
  • Momo,
dios de la burla, hijo de Somnus.
  • Morfeo,
dios del sueño, hijo de Hipnos y de la Noche (de su nombre se deriva “morfina”).
  • Morta,
nombre romano de Átropos.
  • Musas,
nueve diosas de las artes y las ciencias (Calíope, Clío, Erato, Euterpe, Melpómene, Polimnia, Talía, Terpsícore y Urania); (de las musas se deriva “museo”).

Según la mitología griega, las Musas son las nueve hijas de Zeus y de Mnemósine. Éstas fueron engendradas, según el mito, en nueve noches consecutivas.

Según el historiador griego del S.II Pausanias, al principio las musas fueron tres: Aedea (el canto, la voz), Meletea (la meditación) y Mnemea (la memoria). Juntas representaban las precondiciones del arte poético en la práctica del culto religioso.

La tradición les atribuía dos residencias: la una sobre el monte del Parnaso y la otra sobre el Helicón. Es Platon en el año 401 a.c. aprox. y, posteriormente, los autores neoplatónicos, el que hace de nueve Musas las mediadoras entre el dios y el poeta o cualquier creador intelectual.

Calíope: Musa de la elocuencia y de la poesía épica. Sus diferentes representaciones artísticas son una corona de laureles, un libro, una tablilla, un estilete y una trompeta.

Clío: Es la musa de la historia. Sus diferentes representaciones artísticas son una corona de laureles, un libro o un pergamino, una tablilla, un estilete y un cisne.

Erato: Es la musa del arte lírico de la elegía. Sus representaciones artísticas con una lira, una viola y un cisne.

Euterpe: Es la musa de la música. Su representación artística suele ser una flauta (simple o doble).

Melpómene: Es la musa de la tragedia. Se representa con una corona, con una espada o con una máscara trágica.

Polimnia: Es la musa de la retórica. Se representa con un gesto serio y con un instrumento musical (normalmente un órgano).

Talía: La musa de la comedia. Normalmente se la representa con un instrumento de música (generalmente una viola), una máscara cómica y un pergamino.

Terpsícore: La musa de la danza. Se la representa con un instrumento musical de cuerda: una viola o una lira.

Urania: La musa de la astronomía y de la astrología. Es representada habitualmente con un compas, con una corona de estrellas y con un globo celeste.








  • Napeas,
ninfas de los valles y bosques. Las recuerda don Quijote cuando va a iniciar su penitencia en Sierra Morena: "Oh vosotras, napeas y dríadas, que tenéis por costumbre de habitar en las espesuras de los montes, así los ligeros y lascivos sátiros, de quien sois, aunque en vano, amadas, no perturben jamás vuestro dulce sosiego, que me ayudéis a lamentar mi desventura…” (Capítulo XXV de la primera parte). Buscar ninfas






  • Narciso,
hijo del río Cefiso; se enamoró de su propia figura reflejada en las aguas.
  • Náyades,
ninfas de los ríos y fuentes.
  • Nebo o Nabú,
dios babilonio que inventó el alfabeto.
  • Nef,
nombre de Amón en Tebas y Etiopía.
  • Neith,
diosa egipcia del éter y de la sabiduría.
  • Némesis,
diosa griega de la justa venganza.
  • Neptuno,
dios del mar y de las aguas a quien los griegos llamaron Poseidón. Neptuno fue el nombre que los romanos antiguos le dieron al dios griego de los mares y los terremotos, Poseidón. Él era el hermano de Júpiter (Zeus) y de Plutón (Hades). Después de la derrota de su padre Saturno (Cronos), los tres hermanos dividieron al mundo en tres partes para ser gobernadas por ellos. Júpiter tomó el cielo, Neptuno el mar y Plutón el inframundo. Neptuno tenía fama de tener mal genio. Las tempestades y terremotos reflejaban su rabia furiosa. Era representado como un hombre barbudo aguantando un tridente y sentado en un caracol de mar tirado por caballos de mar. Un día Neptuno vio a la ninfa acuática Anfitrite bailando en la isla de Naxos y se enamoró de ella. Rápidamente le pidió que se casara con él, pero ella se negó. Sin embargo, sin desanimarse por el rechazo de Anfitrite, Neptuno envió a unos de sus criados, un delfín a buscarla. El delfín la encontró, y le rogó mucho por la causa de Neptuno y fue tan persuasivo que la hizo cambiar de parecer. Como recompensa por encontrar y regresarle a Anfitrite, Neptuno inmortalizó al delfín al ubicarlo en el cielo como la constelación Dolphinus. Neptuno y Anfitrite tenían varios hijos. Entre ellos estaba Tritón cuyo nombre fue dado en 1846 a la luna principal del planeta Neptuno por William Lassell .// poét. El mar.
  • Nereidas,
ninfas del Mediterráneo, hijas de Nereo y Doris; se las representa como mujeres de medio cuerpo arriba, y el resto en figura de pez. Suele confundirse con las sirenas.

  • Nereo,
dios marino, hijo de Ponto y de la Tierra; padre de las 50 Nereidas.


  • Nergal,
dios asirio de la guerra y de los muertos; se le representa con cabeza humana y cuerpo de león alado.
  • Neso,
centauro al que mató Hércules cuando quiso raptar a Deyanira.
  • Néstor,
el más anciano y sabio de los caudillos griegos en el sitio de Troya.
  • Nibelungos,
linaje de enanos descendientes del rey germano Nibeling (hijo de las tinieblas).
  • Niké,
diosa griega de la Victoria.
  • Nina,
dios incaico del fuego.
  • Ninfas,
deidades de la Naturaleza (Oceánidas, Nereidas, Náyades, Dríades, Oréades y Napeas).
Para los antiguos griegos, las ninfas eran los espíritus elementales del agua. Ellos dieron nombre a todas las razas de ninfas:

 

-Oceánidas y Nereidas, para las ninfas marinas, verdaderas antepasadas de las sirenas;

-Náyades, Creneas y Pegeas, las ninfas de las fuentes;
-Potamides, las ninfas de los ríos;
-Limnades, las de los lagos.


Como el agua está presente en todo lo que nos rodea, los sabios pronto se dieron cuenta de que habitaban ninfas del agua en muchos otros lugares. Y también hubo que buscar nombres para ellas. Al grupo de las ninfas de las aguas las llamaron Efidríades, y luego nombraron Uranias a las ninfas del cielo y Epigeas las de la tierra. Estas últimas se dividían en:


-Oréades, ninfas de las montañas;


-Napeas y Auloníades, ninfas de los valles;
-Melíades, ninfas de los prados;
-Dríades y Hamadríades, ninfas de los bosques;
-Corícides, ninfas de las cuevas.



  • Nin-Girsu,
diosa asiria de la fertilidad.
  • Nino,
fundador de Asiria y de la ciudad de Nínive.
  • Níobe,
hija de Tántalo y Díone, a quien el dolor por la muerte de sus 14 hijos (7 hijos y 7 hijas) transformó en roca. Estana casada con Anfión, rey de Tebas.  Otras versiones indican que fueron 12 hijos

Su insensatez fue su perdición: Orgullosa de su condición prolífica se burló de su amiga, la diosa Leto quien había sido amante de Zeus y tan solo había tenidos dos hijos, los dioses Apolo y Ártemis. Leto se quejó a sus hijos de los intolerables comentarios que aquella mortal insolente había osado hacer en su contra. En ese mismo instante, Apolo y Ártemis cogieron sus respectivos arcos y flechas, con los que ambos procuraban una muerte dulce a aquellos mortales que fallecían víctimas de alguna enfermedad. En esta ocasión, dispararon sus armas y abatieron a todos los hijos de Níobe en el palacio real. Su esposo no pudo soportar el dolor y acabó quitándose la vida.

Durante nueve días, los cadáveres permanecieron sin ser enterrados, al décimo día, los dioses se encargaron de sepultarlos)

 (pintura de  Pierre-Charles Jombert)

Como consecuencia de ello, no quedó nadie vivo para ayudar a Níobe a enterrar a sus muertos, y ella se sentía demasiado afligida para hacer nada, salvo sentarse y llorar. 

 (pintura de Abraham Bloemaert)
Allí sentada y llorando, día tras día, su cuerpo se convirtió en piedra, pero incluso la piedra lloraba de dolor. Todavía puede verse en algún lugar de las montañas de Grecia, con el rostro surcado por un arroyo de lágrimas. Otra versión afirma que los dioses se compadecieron de tanto dolor que la convirtieron en piedra para que no sufriera.

 
(pintura de Anicet-Charles-Gabriel Lemonnier)

En la interpretación del mito, Niobe es la diosa del invierno, cuyos hijos, muerto por Apolo y Artemisa, simbolizan el hielo y la nieve derretida por el sol de la primavera. Tambié lo relacionan con la Tierra cuyos frutos se secan y mueren cada verano por el Sol.

La trágica historia de Níobe es un tema favorito de la literatura., la pintura y la escultura. Esquilo y Sófocles la recrearon en sus tragedias. Ovidio la ha descrito con detalles en su Metamorfosis.
  • Niord,
dios nórdico de la fecundidad.

  • Nona,
nombre romano de Cloto.

  • Nornas,
diosas nórdicas del destino; Urd (lo pasado), Verdante (lo presente) y Skuld (lo porvenir).
  • Nut,
diosa egipcia que sostenía la bóveda celeste.

  • Nyx,
diosa griega de la noche, hija de Caos.

  • Oberón,
rey de las hadas entre los escandinavos.

  • Oceánidas,
ninfas del mar, hijas del Océano.

  • Océano,
el más antiguo de los Titanes; padre de los ríos y de las Oceánidas.
  • Odín,
el primero entre los dioses nórdicos; llamado también Wodin y Wotan; autor de la guerra y creador de las ciencias y las artes. Odín era el dios poderoso de los Nórdicos. Era llamado El Gran Padre. Es representado como un hombre de mediana edad con pelo largo y rizado y barba. Su arma, llamada Gungnir, era una lanza que le hicieron los enanos. Estaba frecuentemente acompañado de los dos cuervos llamados Hugin (pensamiento) y Munin (memoria).




  • Odiseo,
ver Ulises.
  • Olimpo,
morada de los dioses en la mitología clásica.
  • Omecíhuatl,
primera creadora femenina azteca.

Omecíhuatl y Ometecuhtli son aspectos de macho y hembra del mismo dios. Los dos aspectos se llama el Señor Dos. El Señor Dos es la deidad suprema, por encima de todos los demás. Él no tenía ningún papel real en la vida de los aztecas, porque es demasiado grande y supremo. Sin embargo, se mantiene una gota de agua en sus manos con una pequeña mancha verde, la Tierra.
Según la leyenda, el Señor Dos dio a luz un cuchillo de piedra y la arrojó a la Tierra, causando 1.600 héroes a levantarse. Los héroes decidieron que necesitaban siervos, y con la ayuda de Xólotl, que creó al primer hombre y la mujer con el fin de poblar la Tierra con los trabajadores. Por lo tanto, fue la fuerza detrás de la creación de la humanidad.



  • Ometecuhtli,
primer creador masculino azteca.

 
Según su sistema el dios absoluto era Ometecuhtli, quien creo a Tonacateuhtli y Tonacacihuatl quienes eran el señor y la señora de la subsistencia.
Esta pareja engendró a cuatro hijos, quienes fueron los encargados de construir el más importante panteón divino. Los cuatro hermanos, según la tradición se juntaron para crear una obra en la que los dignificaran como dioses, con este fin crearon al hombre y a la Tierra con sus elementos.



  • Onfalia,
reina de Lidia, de la que se enamoró Hércules cuando fue su esclavo.
  • Oniris,
dios griego de los ensueños (de su nombre vienen “onírico”, “oniromancia”, etc.).
  • Oréades,
ninfas de los montes y grutas, compañeras de Diana.
  • Orestes,
hijo de Agamenón; vengó la muerte de su padre matando a su madre, Clitemnestra.



  • Orfeo,
músico y poeta griego; sus melodías amansaban las fieras (de su nombre se deriva “orfeón”). 


Cuenta la leyenda que las ninfas y los pastores de la región griega de Tracia celebran el casamiento de Orfeo y Eurídice. Orfeo, quien posee el don de la música y de la poesía, está cantando de alegría cuando es interrumpido por la trágica noticia de que su amada ha muerto por la mordedura de una serpiente cuando escapaba del acoso de Aristeo.


Orfeo se lamenta y jura traerla del inframundo. Con el poder del canto y de la música que hace con su lira, llega a la región de los muertos y convence a Plutón (Hades) y a Proserpina, soberanos del inframundo, de que permitan vivir a Eurídice. Sin embargo, hay una condición: Orfeo no puede ver a su amada hasta que sea bañada por los rayos del sol en su camino a Tracia. Ya cerca de su destino, Orfeo no puede evitar voltear hacia Eurídice cuando solo faltaba que el sol cubriese el pie de su amada; ella se desvanece y vuelve al Hades, esta vez definitivamente.

pintura de Rubens
Orfeo está rescatando a Eurídice,
 contemplado por Hades y Prosérpina, sentados en el trono.


Cuenta la leyenda que los señores de las Sombras sintieron gran pena al oir su canto y su música. Tántalo, condenado a no saciar nunca ni su hambre ni su sed, dejó de pedir agua y derramó copioso llanto, Sísifo dejó de empujar su enorme roca para escuchar a Orfeo, y así, todos los condenados pararon un momento su tormento ante el músico que pasaba entre ellos.

Orfeo guiando a Eurídice desde los Infiernos
Camille Corot 1861
Realismo Museo de Bellas Artes. Houston


Orfeo regresa destrozado a su pueblo, donde los habitantes le pidieron que tocara su lira. Deprimido, enloquecido por su dolor, empezó a golpearla con una piedra provocando un ruido tan horroroso que todo lo que estaba a su alrededor se marchitaba. Entonces, el pueblo lo mata para que parara.
Según otras versiones, lo despedazaron las ménades o bacantes por no honrar a Dionisos, dios del vino y la lujuria, y negarse a beber y hacer el amor con ellas.

La muerte de Orfeo
Emile Levy 1866
Academicismo Museo de Orsay. París


Entre sus principales hazañas está el viaje que emprendió junto con la expedición del navío Argos que partió en busca del Vellocino de Oro. Cuenta la leyenda que Orfeo pudo adormecer con su música al terrible dragón que cuidaba el famoso Vellocino. Tan maravilloso era el poder de su voz y de su armoniosa lira, que adormecía incluso a las divinidades infernales.

Cuando Orfeo regresó con la expedición realizada por los argonautas, se le concedió por esposa a la bellísima ninfa Eurídice, a la que amó apasionadamente.

Además de músico y poeta, Orfeo fue un viajero ansioso por conocer, por aprender... Estuvo en Egipto y aprendió de sus sacerdotes los cultos a Isis y Osiris, y se empapó de distintas creencias y tradiciones. Fue un sabio de su tiempo. Con tantas cualidades, no era de extrañar que las mujeres le admiraran y que tuviera no pocas pretendientes. Eran muchas las que soñaban con yacer junto a él y ser despertadas con una dulce melodía de su lira al amanecer. Muchas que querían compartir su sabiduría, su curiosidad, su vitalidad.






  • Orión,
esforzado cazador a quien Diana convirtió en constelación.
  • Ormuz,
genio del bien (opuesto a Ahrimán) en la religión de Zoroastro.
  • Osiris,
dios tutelar de los egipcios, hermano y esposo de Isis; fundó Tebas y civilizó a Egipto. El término Osiris es una corrupción griega del nombre egipcio Asar (Usar, Usir). Osiris representa todo lo que renace, pero sobre todo el Nilo, símbolo de regeneración y fertilidad, dios de la inundación que conlleva la victoria de la tierra negra, el limo fértil con el que se le relacionaba, sobre las zonas de influencia de Seth, el desierto, las tierras áridas.


  • Pachacámac,
dios incaico, creador de la vida y del universo; era invisible.
  • Pachamama,
la Tierra, madre de los incas, diosa de la fecundidad.
  • Paladio,
imagen de Palas, caída del cielo, en cuya posesión estribaba la defensa de Troya (de su nombre viene “paladín”).
  • Palamedes,
es uno de los tres hijos de Nauplio y Clímene, hija de Catreo. Su leyenda se ha desarrollado independientemente de los poemas homéricos, donde no es citado. Figura entre los discípulos atribuidos al centauro Quirón, al lado de Aquiles, Áyax y Heracles y participa en los preliminares de la guerra de Troya.
Consuela a Menelao, cuando se produce el rapto de Helena. Se dice que llevó una carta personal de Clitemnestra a Helena aconsejándole que regresase al lado de su esposo. Cuando se lleva a cabo la segunda embajada, enviada desde la isla de Ténedos, Palamedes figura en ella junto con Menelao, Ulises, Diomedes y Acamante. Pero muy pronto el celo de Palamedes por la causa de Menelao iba a provocar su ruina.
En el momento en que los antiguos pretendientes de Helena se disponían a dirigirse a Troya para recuperar a la joven, Ulises, pese a estar comprometido por el juramento a Tindáreo, trató de sustraerse a esta obligación y, cuando Menelao y Palamedes fueron a buscarlo, se fingió loco. Había uncido a su arado, juntos, un asno y un buey, y estaba sembrando sal. Pero Palamedes no se dejó engañar por la estratagema y, para obligar a Ulises a revelar que no estaba loco, puso al pequeño Telémaco delante del arado que el héroe utilizaba para labrar. Ulises no pudo resistir la prueba y detuvo la yunta a tiempo para no matar al niño, renunciando con ello a simular la inconsciencia.
En los primeros tiempos de la expedición, Palamedes presta numerosos servicios al ejército, reanimando la moral de los soldados, alarmados por presagios adversos, especialmente un eclipse. Trata asimismo de evitar la peste que amenaza al ejército, y que él prevé cuando se presenta en el campamento un lobo (animal de Apolo) procedente de los bosques del Ida.
Sin embargo, Ulises consiguió, al fin, vengarse de él. Se cuenta que Ulises obligó a un troyano que había capturado bajo amenazas, a escribir una carta supuestamente enviada por Príamo, rey de Troya, de la cual se desprendía que Palamedes había ofrecido a éste traicionar a los griegos. Después sobornó a un esclavo de Palamedes para que escondiese oro bajo el lecho de su amo. Finalmente, hizo circular la carta por el campamento; esta carta fue encontrada por Agamenón, quien mandó detener a Palamedes y lo entregó a los griegos. Éstos lo lapidaron.
La muerte de Palamedes se hizo proverbial siendo considerada como la muerte injusta por excelencia, fruto de las intrigas de los malos contra uno que valía más que ellos.
La tradición atribuía a Palamedes numerosos inventos, en particular una o varias letras del alfabeto, y el juego de damas. A veces se le atribuye el invento de los números, gloria que comparte con Museo y Prometeo; el uso de la moneda, el cálculo de la duración de los meses según el curso de los astros, el juego de dados y el de las tabas.
     
  • Palante,
uno de los Titanes; esposo de Estigia.
  • Palas,
uno de los nombres de Atenea como diosa de la victoria.
  • Pales,
diosa latina de los rebaños y pastores.
  • Pan o Fauno,
dios de los bosques, de los pastos y los rebaños; se lo representa con cuernos y patas de cabra (del terror que inspiraba, viene la palabra "pánico"). Véase Fauno.
  • Pandora,
la primera mujer, creada de arcilla por Vulcano; Júpiter le regaló una caja que contenía todos los males y que abrió su esposo Epimeteo.
  • Parcas,
tres deidades infernales (Cloto, Láquesis y Átropos) dueñas del destino de la vida humana; los griegos las llamaron Moiras.
  • Paris,
hijo de Príamo; como juez, otorgó a Venus la manzana de oro; su rapto de Helena causó la guerra de Troya.
  • Parjanya,
dios hindú de la lluvia.
  • Parnaso,
monte de Grecia donde moraban las musas de Apolo.
  • Partenón,
templo rodeado de columnas dóricas erigido a Atenea en la Acrópolis de Atenas.


Es el monumento más grandioso de la Atenas de Pericles y refleja en la arquitectura el extraordinario florecimiento cultural, de las artes y del pensamiento que alcanzó Atenas durante el siglo V a. C. que culminó con la implantación de la democracia.

El templo se consagró a la diosa Atenea, protectora de Atenas. Los arquitectos Ictino y Calícrates, dirigidos por el escultor ateniense Fidias, diseñaron un edificio para albergar la gigantesca estatua crisoelefantina de Atenea, obra de Fidias, que se custodiaría en la cella del templo.

Todo el proyecto del templo se supeditó a la presencia de la gran estatua de Atenea, de doce metros de altura, por eso se diseñó una cella de 19 metros de ancho.

Las obras comenzaron en 447 a.C. y finalizaron en tan sólo nueve años, el 438 a.C. lo que se explica por el poderío económico de la Atenas de Pericles. Las esculturas del frontón diseñadas por Fidias se colocaron seis años más tarde, el 432 a.C.

El templo se construyó sobre el inacabado Hecatompedón, templo del que se aprovecharon algunos materiales.




  • Pasifae,
reina de Creta; mujer de Minos y madre del Minotauro.
  • Patroclo,
compañero de Aquiles en el sitio de Troya; lo mató Héctor.
  • Pax,
diosa romana de la paz; los griegos la llamaron Irene (de su nombre vienen “paz”, “pacífico”, etc.).
  • Pegásides,
las Musas, como compañeras de Pegaso.
  • Pegaso,
caballo alado en que Perseo combatió a Medusa, y Belerofonte venció a la Quimera; es símbolo del estro poético.
  • Peleo,
uno de los Argonautas; padre de Aquiles.
  • Penates,
deidades romanas de culto doméstico, que velaban por la familia y el Estado.

  • Penélope,
mujer de Ulises, durante cuya ausencia de 20 años desechó a todos los pretendientes.

  • Pentesilea,
reina de las Amazonas, que combatió contra los griegos en el sitio de Troya, donde murió a manos de Aquiles.

Hija de Ares y Otrera y a su vez, hermana y sucesora de la reina Hipólita. Por su amor al combate y para ayudar a los troyanos, acudió a la guerra de Troya tras la muerte de Héctor, príncipe troyano muerto a manos de Aquiles. También fue porque ella mató a su hermana accidentalmente con su lanza un día que estaban de caza, y quería que el rey troyano la purificara.

Pentesilea mató guerreros en sus batallas, entre ellos Macaón. Cuando Pentesilea entró a su campamento, Aquiles le derrocó del caballo y empezaron una dura batalla, en la que ella atacaba primero. Pero la armadura que él llevaba, creada por Hefesto y Hera, le hacían invencible ante las lanzadas de la amazona.


Cuando este le atravesó el pecho (según unos por una lanza y otros por una espada) se quedó conmocionado por la belleza que tenía ante sus ojos y se enamoró. Se quedó horas abrazado a su cuerpo, inerte, hasta que Térsites (un soldado griego) se burló de él por haberse enamorado de una muerta. Entonces, Aquiles mató a Térsites.



Algunos dicen que Diomedes, primo de Térsites, arrojó el cuerpo al río Escamandro. Otros, que fue el mismo Aquiles quien dejó su cuerpo en dicho río.



  • Peón,
médico de los dioses del Olimpo.
  • Peri,
hada bienhechora de los persas.
  • Perséfone,
nombre griego de Proserpina.
  • Perseo,
fundador de Micenas; cortó la cabeza de Medusa.
  • Piérides,
las Musas (hijas de Piero).
  • Piero,
rey de Macedonia y padre de nueve hijas a quienes se confunde con las Musas.
  • Pigmalión,
artista griego que esculpió en marfil una estatua de Galatea, a la cual Venus infundió vida y fue se esposa.
  • Pije-Tao,
dios creador de los zapotecas.
  • Piritoo,
héroe griego cuyas bodas fueron ensangrentadas por el combate entre Centauros y lapitas.
  • Pirúa,
divinidad incaica, protectora de las riquezas; personificaba al planeta Júpiter.
  • Pitao-Cocijo,
dios zapoteca de la lluvia.
  • Pitao-Cozobi,
dios zapoteca del maíz.
  • Pitón,
serpiente de cien cabezas que guardaba el oráculo de Apolo, cuyas sacerdotisas se llamaron “pitonisas”.
  • Pléyades,
las siete hijas de Atlas (Alción, Astérope, Celeno, Electra, Maya, Mérope y Taygeta) que fueron convertidas en estrellas.


  • Pluto,
dios niño de las riquezas; hijo de Ceres (de su nombre se derivan “plutocracia”, “plutócrata”, etc.).
  • Plutón,
rey de los infiernos y esposo de Proserpina, llamado Hades en Grecia.
  • Polifemo,
cíclope de Sicilia a quien Ulises dejó ciego reventándole su único ojo.


  • Polimnia,
musa del canto sagrado; se la representa cubierta con un velo.
  • Pólux,
ver Cástor.
  • Pomona,

deidad romana de los frutos y del otoño.
  • Ponto,
dios griego del océano, hijo de Éter y Gea.

  • Poseidón,
nombre griego de Neptuno.




  • Príamo,
último rey de Troya, que pereció a  manos de los griegos.

  • Príapo,
dios griego de los frutos, de la  virilidad y de los jardines (de su nombre se deriva “priapismo”).

  • Prometeo,
hijo de Titán Japeto; robó el  fuego del Olimpo para darlo a los hombres,  por lo cual Vulcano lo encadenó a una roca bajo la orden de Zeus.




  • Proserpina,
diosa del Infierno y madre de las Furias, los griegos la llamaron Perséfone.

  • Proteo,
dios marino, hijo de Neptuno, que recibió el don de profecía y mudaba de forma para pasar inadvertido (de su nombre se deriva “proteico”).

  • Psiqué o Psiquis,
bellísima doncella que personificaba el alma humana (de su nombre se derivan “psicoanálisis”, “sicólogo”,  “siquiatra”, etc.).

  • Ptah,
dios egipcio de Menfis, protector de artesanos y artistas.

  • Quetzalcóatl,
dios azteca, creador del hombre y del maíz; lo simboliza la serpiente emplumada.

  • Quilla,
diosa incaica de la Luna; hermana y esposa de Inti.

  • Quimera,
monstruo con cabeza de león, cuerpo de cabra y cola de dragón.




  • Quirino,
dios romano de la preparación para la guerra; se le dedicó la colina “Quirinal” en Roma.

  • Quirón,
centauro amigo de los héroes legendarios.
  • Ra,
dios egipcio del Sol; lo representaban con cabeza de halcón coronada por un disco solar.

  • Radamanto,
uno de los tres jueces de los Infiernos en la antigua Creta.

  • Rama,
héroe de la India; sétima encarnación de Vishnú.

  • Rea,
ver Cibeles.
  • Remo,
hermano gemelo de Rómulo.

  • Rómulo,
hijo de Marte y primer rey de Roma; hermano gemelo de Remo; fueron amamantados por una loba.

  • Rudra,
dios hindú de las tormentas.

  • Salus,
diosa romana de la salud, como Higeia entre los griegos (de su nombre se derivan “salud”, “saludable”, etc.).

  • Sarasvati,
diosa hindú de la armonía y las ciencias; esposa de Brahma.

  • Sati,
diosa egipcia del aire y del cielo. // Esposa de Siva, en la tríada hindú.

  • Sátiros,
compañeros de Dionisos; se los representa con cola y patas de cabra y dos cuernecillos; los romanos los identificaron con los Faunos (de su nombre se derivan “satírico”, “satiriasis”, etc.). Ver faunos.

  • Saturno,
hijo de Urano y Vesta, y padre de Júpiter, Neptuno, Plutón y Juno; arrojado del Olimpo a la tierra se refugió en el Lacio, donde hizo florecer la paz y la abundancia; se llamó a su reinado la “Edad de Oro”.
  • Serapis,
dios egipcio de la medicina y juez de los Infiernos; también poseía las atribuciones de Júpiter.
  • Serpiente Emplumada,
ver Quetzalcóatl.

  • Set,
dios egipcio del mal y de las tinieblas, llamado también Tifón; mató a Osiris; lo simboliza un cuadrúpedo carnicero.
  • Shamash,
dios asirio del Sol.

  • Sibila,
hija de Dárdano; fue la primera profetisa (de su nombre viene “sibilino”).

  • Sif,
esposa de Thor; diosa de la fidelidad conyugal.

  • Sigfrido,
héroe nórdico de la leyenda de los Nibelungos.

  • Sileno,
mentor de Baco, y bufón del Olimpo.

  • Sílfides,
ninfas del aire, que tenían cuerpos trasparentes.

  • Silvano,
semidiós romano de las selvas, semejante al Pan griego.
  • Sin,
dios-Luna entre los asirios.
  • Sirena,
ninfa con busto de mujer y cuerpo de pez (en la mitología nórdica) o ave (en la mitología griega), que atraía con su canto a los marinos.Las sirenas son personajes mitológicos cuyo canto llevaba a los marinos a su perdición. Los métodos de seducción de las sirenas variaban de un relato a otro, pero todas ejercían la misma atracción sobre los navegantes. La aparición de las sirenas empieza desde la Odisea de Homero, que relata las aventuras del héroe Ulises. Cuando Odiseo estaba viajando en barco en una de sus muchas hazañas halló a las sirenas y para evitar su influjo ordenó a sus tripulantes, según consejo de Circe, que se taparan los oídos con cera para no poder escucharlas mientras que él se ató al mástil del barco con los oídos descubiertos. De esta forma, ninguno de sus marineros sufrió daño porque no oyeron música alguna mientras que Odiseo, a pesar de que había implorado una y otra vez que lo soltaran se mantuvo junto al poste y pudo deleitarse con su música sin peligro alguno. En consecuencia, una de las sirenas tuvo que perecer y esta suerte le sobrevino a la sirena llamada Parténope. Una vez muerta las olas la lanzaron hasta la playa y allí fue enterrada con múltiples honores. En su sepulcro se instaló después un templo. El templo se convirtió en pueblo, y finalmente el lugar donde fue enterrada esta sirena se transformó en la próspera Nápoles, llamada antiguamente Parténope. También existe otra leyenda acerca de las sirenas que afirma que los Argonautas también sobrevivieron a su influjo porque Orfeo, que les acompañaba, cantó tan maravillosamente que anuló completamente su seductora voz.


Las sirenas eran unas aves con cabeza y pecho de mujer. Pero durante el Imperio romano se les confunde con las Nereidas, las cincuenta hijas de Nereo, dios marino, y de Doris, descendiente del Titán Océano. Las Nereidas son las ninfas del mar y también figuras marinas, por esta razón en las leyendas actuales las sirenas tienen mitad de su cuerpo de mujer y la otra mitad de pez.










  • Siringa,
ninfa que, perseguida por Pan, se ocultó entre unas cañas que el dios arrancó para hacer el caramillo.
  • Sísifo,
hijo de Eolo y rey de Corinto, famoso por sus crueldades. Fue promotor de la navegación y el comercio, pero también avaro y mentiroso. Recurrió a medios ilícitos, entre los que se contaba el asesinato de viajeros y caminantes, para incrementar su riqueza. En el infierno Sísifo fue obligado a empujar una piedra enorme cuesta arriba por una ladera empinada, pero antes de que alcanzase la cima de la colina la piedra siempre rodaba hacia abajo, y Sísifo tenía que empezar de nuevo, desde el principio
  • Siva o Shiva,
principio de la destrucción en la “Trimurti” hindú.


  • Somnus,
dios romano del sueño; corresponde al Hipnos griego(de su nombre se derivan “sueño”, “somnolencia”, etc.).
  • Surya,
dios hindú del Sol, esposo de la Aurora.
  • Talía,
musa de la comedia y el idilio, se la representa con una máscara cómica y un cayado. // Una de las tres Gracias.
  • Tánatos,
genio alado, hijo de la Noche, que personificaba la Muerte (de su nombre se derivan “tanatofobia”, “tanatología”,etc.).
  • Tántalo,
rey de Lidia que abusó de la amistad de los dioses en el Olimpo y fue condenado a padecer hambre y sed teniendo frutas casi a su alcance.
  • Taranis,
dios galo del trueno.

  • Tarapacá,
profeta incaico, hijo de Uiracocha.
  • Tártaro,
mundo subterráneo de ultratumba que presidía Plutón.
  • Taygeta,
una de las siete Pléyades.
  • Telamón,
rey de Egina, hermano de Peleo y padre de Ayax.
  • Telémaco,
hijo de Ulises; viajó en busca de su padre, guiado por Mentor.
  • Tellus,
nombre romano de Gea, diosa de la Tierra (de su nombre se deriva “telúrico”).
  • Temis,
segunda esposa de Júpiter; estableció la adivinación, los sacrificios y las leyes.
  • Término,
dios romano de los linderos y fronteras.
  • Terpsícore,
musa de la danza y del canto coral; se la representa con la lira y el plectro, coronada de flores.
  • Teseo,
héroe griego que penetró en el Laberinto de Creta y mató al Minotauro; participó en la expedición de los Argonautas, y luchó con las Amazonas y los Centauros.



  • Tetis,
una de las Nereidas; madre de Aquiles.
  • Teutates,
dios galo de las artes, las riquezas y la muerte.
  • Tezcatlipoca,
dios tolteca del cielo nocturno; inventor del fuego.
  • Thor,
dios nórdico del trueno; hijo de Odín.
  • Thot,
dios egipcio de las letras y las ciencias;  se representaba con cabeza de Ibis, un ave de largo cuello y fino pico curvo, a veces también se le representaba como un babuino, un tipo de primate.

Thot era un mediador del hombre y el cielo, dios de la sabiduría, de la escritura jeroglífica, del lenguaje, inventor del arpa, de la música, de la medicina, de las artes y las ciencias. Codifico las ceremonias que transforman a los muertos en espíritus y sólo las trasmitió a los sacerdotes. Thot tenía el poder de las palabras. Su poder sobre las palabras le hacía estar al corriente de las fórmulas mágicas y enseñaba las fórmulas capaces de liberar del mal a los que quería conservar con vida.

Con su palabra ayudó a revivir al desmembrado Osiris; hizo de juez en la disputa entre Horus y Seth, curando luego las heridas que se habían infligido mutuamente, por lo que lleva el epíteto de "El que separa a los combatientes". Fue por curar con su saliva el ojo dañado de Horus, identificado con la luna, por lo que recibió el control sobre este satélite; fue también quien repuso los genitales a Seth. Fiel partidario de Horus e Isis, ayudó a ésta en el embarazo, nacimiento y posterior cuidado de su hijo.

Thot es también guardián de las puertas del inframundo y pesaba el corazón de los muertos para determinar su destino, en el juicio de los muertos.






  • Tifón,
dios egipcio del mal(ver Set). // Jefe de los gigantes que escalaron el olimpo (se ha dado su nombre a los violentos huracanes de Oriente).
  • Tin,
ver Tyr.
  • Tisífone,
una de las tres Furias; castigaba a los criminales y propagaba la peste.
  • Titán,
cada uno de los gigantes, hijos de Urano y Gea, que quisieron tomar el Cielo por asalto (de su nombre viene “titán”, “titánico”).
  • Tláloc,
dios tiahucano de la lluvia.
  • Tlatecuhtli,
dios azteca de las tierras.
  • Tlazolteotl,
diosa azteca de los amores carnales y la natalidad.

  • Tloque Nahuaque,
divinidad azteca suprema.
  • Tonacacíhuatl,
ver Omecíhuatl.
  • Tonacatecuhtli,
ver Ometecuhtli.
  • Tonapa,
hijo y servidor de Viracocha.
  • Tonatiuh,
dios azteca del Sol.
  • Tor,
ver Thor.


  • Tot,
ver Thot.
  • Trimurti,
la trinidad hindú: Brahma, Visnú y Siva.
  • Triptolemo,
hijo de Ceres, que recorrió el mundo en un carro de serpientes aladas, enseñando a sembrar el grano; inventó el arado.

  • Tritón,
deidad marina, mitad hombre y mitad pez.
  • Trofonio,
constructor del templo de Delfos; su sepulcro fue célebre por los oráculos.
  • Tyr,
dios nórdico de la guerra y los deportes.
  • Uiracocha,
dios creador de los incas; castigó a los hombres con un diluvio.

  • Ulbe,
dios nórdico del invierno y de la caza.
  • Ulises u Odiseo,
rey de Ítaca, esposo se Penélope y padre de Telémaco; héroe en la toma de Troya.
  • Uma,
diosa de cuatro brazos; esposa de Siva.
  • Uranchillay,
divinidad incaica que representa la constelación de la Lira.
  • Urania,
musa de la astronomía; se la representa con una esfera celeste.
  • Urano,
personificación del Cielo; padre de Saturno, Cronos, el Océano, los Titanes y los Cíclopes (de su nombre viene “uranio” por astral).
  • Ushas,
entre los hindúes, la Aurora.
  • Valhalla,
el cielo de los antiguos escandinavos.
  • Valquirias,
vírgenes, hijas de Odín; presidían las batallas.
  • Vanes,
nombre colectivo de Freyr, Freya y Niord; lucharon con los Ases de Odín.
  • Varuna,
dios hindú del cielo nocturno y juez de los actos humanos.
  • Vayu,
dios hindú del viento.
  • Vellocino de oro,
zalea con lana de oro que buscó Jasón con los Argonautas.
  • Venus,
diosa del amor y de la belleza; la Venus de Milo; los griegos la llamaron Afrodita (de su nombre se derivan “viernes”, “venera”, “venéreo”, etc.).
  • Vertumno,
dios etrusco del otoño.
  • Vesta,
diosa latina del fuego del hogar (que conservaban vivo las Vestales).
  • Vestales,
vírgenes romanos que se dedicaban al culto de Vesta.
  • Victoria,
diosa romana del triunfo en las batallas, (ver Niké).
  • Viracocha,
ver Uiracocha.
  • Visnú o Vishnú,
el conservador del universo en la “Trimurti” hindú.
  • Votán,
dios a quien los quichés veneraban como fundador de su nacionalidad.
  • Vulcano,
dios del fuego, patrono de la metalurgia y esposo de Venus; es el Hefesto griego (de su nombre se derivan “volcán”, “vulcanizar”, etc.). Ver Hefesto.
  • Walhalla,
ver Valhalla.
  • Walkirias,
ver Valquirias.
  • We,
hermano de Odín.
  • Wili,
dios nórdico de la luz, hermano de Odín.
  • Wirakocha,
ver Viracocha.
  • Wodin,
ver Odín.
  • Wotan,
ver Odín.
  • Xaman Ek,
personificación maya de la estrella Polar y guía de los caminantes.
  • Xana,
ninfa de las fuentes y montes en Asturias.

  • Xanto,
ver Janto.
  • Xipelotépec,
dios azteca de las enfermedades.
  • Xipetótec,
dios azteca de los cultivos, de la primavera y de los sacrificios humanos.
  • Xiutecuhtli,
dios azteca del fuego (que había sido inventado por Tezcatlipoca).
  • Xochicatzín,
divinidad azteca protectora del parto.
  • Xochipilli,
divinidad azteca de la música, la danza y las fiestas.
  • Xochiquetzal,
diosa azteca de las flores y de las labores domésticas.
  • Xonai-quecuya,
diosa zapoteca de los muertos.
  • Yama,
dios hindú que juzga a los muertos.
  • Yapeto,
ver Japeto.
  • Ymir,
el protogigante, primer ser viviente de los nórdicos.
  • Yocasta,
reina de Tebas y madre de Edipo.
  • Yulo,
hijo de Eneas y antecesor de la familia Julia, de Roma.
  • Yum Kaax,
dios maya de los bosques y del maíz. También se le considera dios de la agricultura y de la vida. Está representado como un joven que sostiene con sus manos sendas mazorcas. Durante el periodo clásico de la cultura maya se le consideró una advocación de Hunahpú (gemelo divino del Popol Vuh), quien al morir revive en la forma de Yum Kaax y comúnmente se le representó surgiendo de la tierra, imagen que narra la leyenda de "la resurrección del maíz".

Entre los mayas de Yucatán se le consideró hijo de Itzamná e Ixchel y vigilante de la selva. Según datos recogidos por el escritor yucateco Ermilo Abreu Gómez "en su presencia no se puede hablar de la muerte".


  • Zéfiro,
ver Céfiro.
  • Zeus,
Padres de Zeus: Crono y Rea

Descendencia de Zeus

- Con Leto: Apolo, Ártemis
- Con Hera: Ares, Hebe, Hefesto, Ilitía
- Con Metis: Atenea
- Con Sémele: Dionisio
- Con Alcmena: Heracles
- Con Maya: Hermes
- Con Deméter: Perséfone
- Con Antíope: Anfión, Zeto
- Con Calisto: Arcas
- Con Temis: Astrea
- Con Eris: Até

Se le representa con un rayo, un cetro y/o un águila, o en alguna de las metamorfosis en que se transformó.

Dios de la luz, del cielo sereno y del rayo, aunque no se identifica con el Sol, del mismo modo que Posidón no se identifica con el Mar ni Apolo con el Sol. En el pensamiento helénico, los dioses han perdido el valor cósmico que pudieron tener en otro momento de su evolución, y es asimilado como el símbolo del Dios único que encarna el Cosmos. En Roma, Zeus fue identificado con Júpiter, como el dios del cielo luminoso y dios protector de la ciudad, en su templo del Capitolio.

Zeus preside no sólo las manifestaciones celestes (provoca la lluvia y lanza el rayo y el relámpago), sino que, fundamentalmente, mantiene el orden y la justicia en el mundo. También es el encargado de purificar a los homicidas de la mancha de la sangre, vela por el mantenimiento de los juramentos y por el respeto de los deberes con los huéspedes; es garante del poder real y, en general, de la jerarquía social, tanto en lo que se refiere a los hombres como en el seno de la sociedad de los dioses. El propio Zeus se halla sometido a los Hados, de los que es intérprete y a los cuales defiende contra las fantasías de los demás dioses. Consciente de su responsabilidad por las razones que hemos citado, es el único Dios que no se deja dominar por sus caprichos -a excepción de los amorosos-. Es el dispensador de bienes y males.

Cabe decir que esta concepción de Zeus como potencia universal se ha desarrollado con los poemas homéricos y se ha asimilado, en los filósofos helenísticos, con la concepción de una Providencia única: Zeus, como el símbolo del Dios único que encarna el Cosmos. Nos hallamos, pues, en los límites de la mitología que se difuminan para pertenecer a la Teología y la historia de la Filosofía.

Zeus pertenece a la segunda generación divina, hijo del titán Crono y de Rea. Crono, que había sido advertido que uno de sus hijos lo destronaría, trataba de impedir la realización de esta amenaza devorando a sus hijos a medida que Rea iba pariendo. Sin embargo, al sexto, Rea dio de luz de noche y en secreto, y por la mañana llevó a Crono una piedra envuelta en pañales. Crono la devoró creyendo que era un niño. Zeus se salvó. Nació en Creta, o bien en Arcadia, según difieren las tradiciones. Su nodriza fue la ninfa -o la cabra- Amaltea, que le dio su leche. Se contaba que al morir esta cabra, Zeus cogió su piel como armadura (la égida). El niño también fue alimentado por la miel de las abejas del Ida, que la destilaron expresamente para él.

Cuando Zeus llegó a la edad adulta, quiso hacerse con el poder que detentaba Crono, y pidió consejo a Metis (la Prudencia); ésta le dio una droga gracias a la cual Crono vomitó los niños que había devorado y, con el apoyo de sus hermanos, Zeus atacó a Crono y a los titanes. La lucha duró diez años. Al final vencieron Zeus y los Olímpicos -los titanes fueron arrojados del cielo-. Los cíclopes dieron a Zeus el trueno y el rayo como recompensa por haberlos liberado del Tártaro, que estaban recluídos por orden de Crono. Una vez victoriosos, los dioses se repartieron el poder, echándolo a suertes: Zeus obtuvo el cielo, además de la preeminencia sobre el universo; Posidón, el mar y Hades, el mundo subterráneo. Sin embargo, La Tierra estaba irritada al ver que sus hijos, los titanes, estaban encerrados en el Tártaro. Por eso, los Olímpicos tuvieron que luchar contra los gigantes, excitados contra ellos por la Tierra -la Gigantomaquia-. Finalmente, Zeus tuvo que acabar con Tifón, y fue el más duro de los combates.

Es larga la lista de uniones amorosas que tuvo Zeus. Cronológicamente, su primera esposa fue Metis que, para escapar a las asechanzas del dios, adoptó diferentes formas, aunque todo resultó vano. Rendida, concibió una hija, pero Gea predijo a Zeus que si Metis daba a luz una hija, ella engendraría luego un hijo que destronaría a su padre. Por eso Zeus se tragó a Metis y, cuando llegó la hora del parto, Prometeo -o Hefesto, según difieren las versiones- partió el cráneo a Zeus de un hachazo y salió la diosa Atenea, completamente armada.

Zeus se casó más tarde con Temis, una de las Titánides, y tuvo con ella varias hijas: las Estaciones (las Horas), y luego las Moiras, que son los agentes del Destino. También se unió con Dione, una de las titánides, y con ella engendró a Afrodita; De Eurínome, hija de Océano, engendró las Gracias, espíritus de la vegetación (Áglae, Eufrósine y Talía); de Mnemósine, otra titánide, que simboliza la Memoria, tuvo las Musas; finalmente con Leto engendró a Apolo y Ártemis. Del enlace sagrado con Hera, su propia hermana, y considerada como su esposa por excelencia, nacieron Hebe, Ilitía y Ares. Con Deméter, otra hermana, tuvo una hija, Perséfone.

Éstas son las uniones de Zeus con diosas, pero sus uniones pasajeras con mortales son innumerables: los Heráclidas descienden de la unión de Zeus y Alcmena; Aquiles y Áyax descienden de Zeus por la ninfa Egina, mientras que el antepasado de Agamenón y Menelao, Tántalo, pasaba por ser hijo de Zeus y de Pluto. Los cretenses se decían descendientes de Europa y de los tres hijos que había tenido de Zeus: Minos, Sarpedón y Radamantis; etcétera.

Aunque los mitógrafos, sobre todo desde la época cristiana, justifiquen estas uniones como actos de libertinaje, los poetas y mitógrafos anteriores se esfuerzan por reconocer las razones profundas que llevaron al dios a dar hijos a las mortales: el nacimiento de Helena se explica con el fin de disminuir la población excesiva de Grecia y Asia provocando la Guerra de Troya; el nacimiento de Heracles tuvo por objeto suscitar un héroe capaz de librar a la tierra de monstruos maléficos... De hecho, muchas de esas uniones se habían desarrollado bajo formas animales u otras varias: con Europa, bajo la forma de un toro; con Leda, bajo la de un cisne; con Dánae, bajo la de una lluvia de oro...

Estas aventuras han expuesto con frecuencia a Zeus a la cólera de Hera. Según los antiguos, las metamorfosis del dios se explicaban como el deseo de oculatarse de su esposa, aunque se trate de una afabulación tardía a las leyendas de metamorfosis. Asimismo, las amantes de Zeus han adoptado con frecuencia formas animales: Io, en vaca; Calisto, osa;...

Zeus interviene en un gran número de leyendas: la Ilíada cuenta una conjura tramada contra él por Hera, Atenea y Posidón, que tenía por objetivo encadenarlo; en otra ocasión arroja Hefesto al vacío y lo deja cojo para siempre, como castigo por haberse puesto al lado de Hera; restableció el orden en el mundo después del robo de Prometeo, clavando a éste en el Cáucaso;... Ante la maldad de los humanos, decide enviarles el gran diluvio, del que la raza humana no conseguirá salvarse sino gracias a Deucalión.

También vemos intervenir Zeus en las querellas que surgen por doquier: entre Apolo y Heracles sobre el trípode de Delfos; entre Atenea y Posidón, que se disputaban el Ática;... Castiga también a cierto número de criminales y sacrílegos; lo vemos intervenir en los trabajos de Heracles, dándole armas contra sus enemigos o retirándolo de sus manos cuando cae herido. También se cuenta que Zeus pasó por raptar al joven Ganimedes, en Tróade, y haberlo convertido en su copero particular.







Mármol, museo de Louvre, Paris