CATEGORÍAS GRAMATICALES



Descubriendo el funcionamiento de la lengua castellana


LA ENSEÑANZA DE LA GRAMÁTICA

SECCIÓN:

LAS CATEGORÍAS GRAMATICALES


El objetivo del presente trabajo es exponer una visión integral de la enseñanza de las categorías gramaticales  para  reorientar los métodos en base a la aplicación de la teoría de los rangos de Otto Jeperson.

Las categorías gramaticales son agrupaciones de palabras que cumplen un rol en la oración. Estas agrupaciones han sido etiquetadas con otros nombres: partes de la oración, clases formales, familias de palabras, etc. 

La teoría de las “ocho partes de la oración” (sustantivo, adjetivo, determinante, verbo, etc.) provienen de Dionisio de Tracia. En la medida que avanzan los análisis lingüísticos, deviene la denominación de “clases formales”, “categorías gramaticales”, contribución del enfoque estructuralista.



La interjección ya no forma parte de la oración; por el contrario constituye una oración.
Lo emplearemos en algunos cuadros como un componente tradicional.



NOCIONES PREVIAS

El tema de las categorías gramaticales (clases formales de las palabras) genera en los estudiantes un conflicto en la definición, el reconocimiento y funcionalidad en el contexto oracional. 

De ellos hay preguntas recurrentes:

  • ¿Cómo reconozco un sustantivo? 
  • ¿Cómo distingo un adjetivo de un adverbio?

La identificación de un tipo de palabras es requisito para la comprensión de la sintaxis, especialmente en las oraciones compuestas.

UNA BREVE REFLEXIÓN

La lengua castellana es un sistema que opera en nuestro cerebro sobre una serie de comandos o reglas. 

Este sistema maravilloso, que nos permite expresar nuestro pensamientoes un programa, es un software forjado por el pueblo de Castilla, allá en los montes de Cantabria (España). 

Ha sido instalado en nuestro cerebro, primero por nuestros padres, luego normalizado por la sociedad que nos rodea, y, finalmente organizado y sistematizado por los profesores del curso de lengua castellana

Nuestro cerebro (materia que ha alcanzado un alto grado de desarrollo) es el lugar donde opera este sistema, o sea, podemos comparar al cerebro con el hardware, puesto que es un componente físico, concreto; y  el sistema de la lengua, con un software ya que es un componente psíquico, abstracto.

El sistema de la lengua es un producto social estudiado por la GRAMÁTICA. Pertenece al pueblo quien con su uso se configura como el legítimo dueño. No es la RAE ni mucho menos España; ni siquiera los profesores del curso de lengua castellana o de gramática los que ostentan el mando del funcionamiento del sistema.

Cada individuo, cada persona le otorga una característica particular, peculiar en el momento en que la pronuncia (el plano del habla). Y cada región aporta con su vocabulario local, con su dejo característico denominado dialecto.





Durante toda su vida, los usuarios de este sistema lo ejecutarán según sus necesidades, y la cantidad de palabras que utilice (denominado vocabulario o lexicón) será decisiva en la descripción y entendimiento de la realidad que lo rodea. Inclusive en la expresión de su concepción del mundo:
  • “La  transmisión  racional,  intencional,  de  la  experiencia  y  el  pensamiento  a  los  demás requiere un sistema mediatizador, y el prototipo de éste es el lenguaje humano nacido de la  necesidad  de  intercomunicación  durante  el  trabajo.”  (Lev S. Vygotsky. Pensamiento y lenguaje. Teoría del desarrollo cultural de las funciones psíquicas)

LA TEORÍA DE LOS TRES RANGOS


Las palabras que empleamos en un discurso se centralizan en unidades con sentido completo denominado oración cuyos componentes giran en torno a una palabra nuclear: el sustantivo. Y de ahí parte el criterio de los rangos plateado por el lingüista danés Otto Jespersen:



Como vemos, la palabra nuclear es el sustantivo “mamá”, primera palabra que pronunciamos desde que entramos en contacto con la lengua materna: el castellano. Las otras palabras, “Mi”, “bonita”, “trabaja”,  inciden sobre el sustantivo, en tanto que la palabra “bien” incide sobre el verbo “trabaja”, de ahí su condición de rango terciario. 

Es el sustantivo la palabra que presenta una jerarquía base de la cual dependen las otras clases de palabras: determinante, adjetivo y verbo. Considerando esta característica, Otto Jeperson elabora la teoría de los tres rangos.

Estos rangos se establecen por tres razones


PRIMERO

Por la carga semántica de las palabras: el sustantivo es el que tiene más  semas independientes; por ello, su condición es de rango primario.  



Las palabras de rango secundario (determinante, adjetivo, pronombre y verbo) que inciden en el rango primario (sustantivo) se adecúan a los accidentes gramaticales que le impone el sustantivo. Por eso todas ellas son palabras variables tal como lo es el sustantivo.


                                      

SEGUNDO

Por la capacidad lexical del sustantivo cuya condición de palabra de inventario abierto permite generar a las otras palabras o categorías gramaticales.


Si surge un neologismo sustantivo por diversas razones, entonces se generan las otras palabras por sufijación de los morfemas adjetivales y verbales. Por ejemplo:

  • sida  >  sidoso
  • chat  >  chatear
  • clic   >  cliquear
  • escáner   > escanear  >  escaneado

    TERCERO

    Por el grado de incidencia morfológica en la concordancia gramatical dirigida por el sustantivo. Esta conformidad de accidentes gramaticales realmente es una imposición del sustantivo, como rango primario, a los rangos secundarios (palabras variables). Todas estas, menos el verbo, concuerdan en género y número; y el verbo con su sujeto, en número y persona.



    La teoría de los tres rangos está centrada, especialmente, en las palabras de significado léxico (sustantivo, adjetivo, verbo y adverbio). El determinante se adapta al rango secundario por su carácter actualizador del sustantivo.

    Pese a que en nuestras aulas interrelacionamos los temas de las categorías gramaticales, hay una tendencia a identificarlas independientemente de su incidencia o referencias con las otras clases de palabras. Esta actitud encierra una visión mecanicista.

    Por ejemplo, el alumno observa la palabra “alto” en la siguiente oración:

    • Luis es un niño alto.


    y lo identifica, correctamente, como un adjetivo porque es una cualidad del sustantivo “niño”. Pero en la oración:

    • El niño habla alto.

    dirá que “alto” sigue siendo un adjetivo porque lo relaciona con la forma, es decir, independiente de su grado de incidencia con el verbo “habla”. Difícilmente entenderá que la palabra “alto” se ha adverbializado.


    En cambio, si maneja el término de incidencia podrá establecer el grado de relación de una palabra con respecto a la otra. 

    Por ejemplo:



    En la primera oración, “tres” es un determinante porque está incidiendo sobre el sustantivo. En cambio, en la segunda oración, la palabra “tres” ya no se establece esa incidencia, por lo que existe una pronominalización del determinante (lo que normalmente decimos: es un pronombre numeral de tipo cardinal, y esto no me parece adecuado, porque es el determinante el que se ha pronominalizado al perder su incidencia en el sustantivo).

    El término pronominalización hay que llevarlo a las aulas tal como lo utilizamos cuando nos referimos a la sustantivación:

    • El mejor alumno saldrá adelante. (“alumno” es sustantivo y “mejor” es adjetivo)
    • El mejor saldrá adelante. (“mejor” se ha sustantivado)


    Cuando un profesor define al sustantivo o al adjetivo, utilizando los cuatro criterios: semántico, morfológico, lexical y sintáctico, genera un cargamontón de datos para el alumno quien sale abrumado. 

    Creo que es suficiente establecer una definición sencilla y práctica para cada categoría gramatical, y esa es la tarea que la llevaremos a cabo con un estilo funcional.



    Es importante trabajar en las aplicaciones de los reconocimientos de estas categorías gramaticales. Enfatizar la práctica los recursos de identificación usando oraciones formativas. Inclusive podemos trabajar con locuciones, sin dejar de lado los casos de sustantivación o la neutralización de un adjetivo en su condición de adverbio, y muchos casos más.



    Hay que enfatizar la importancia de los accidentes gramaticales, y desarrollar el uso competitivo de la lengua castellana. Generar las condiciones de necesidad del manejo, regulación y control de la expresión verbal y escrita en la vida académica y en el trabajo científico.

    LA IMPORTANCIA DE LOS TRES RANGOS Y DEL TÉRMINO “INCIDENCIA”

    La naturaleza jerárquica de las clases gramaticales conlleva a un análisis funcional de la palabra: equivale a decir que los sustantivos funcionan como sujeto de la oración; los verbos funcionan como predicado; los adjetivos, como complemento del sustantivo; los adverbios, como complementos del verbo, del adjetivo y del mismo adverbio.

    Es más, el mismo rango primario, puede pasar al rango secundario dependiendo de su incidencia funcional:

    Ejemplo 1:

    • La naranja es jugosa.
    • El color naranja es hermoso.


    En ambas oraciones hay un solo sustantivo: “naranja” y “color” respectivamente.

    El criterio de los rangos permite apreciar que en la segunda oración la palabra “naranja” está incidiendo sobre la palabra “color” (rango primario); por lo tanto, en esta situación y posición “naranja” pertenece al rango secundario en la categoría de palabra adjetivada.

    Ejemplo 2:

    • El color rojo es apreciable.
    • La alumna de rojo es estudiosa.

    Como vemos en las palabras resaltadas, la posición, la incidencia y los rangos no son los mismos. En la primera oración se evidencia la condición de adjetivo de la palabra “rojo”; y, en la segunda oración, “rojo” está sustantivada por la función nominalizadora de la preposición, tal como lo ejerce el artículo.

    Ejemplo 3:

    • Trabajamos más y ganamos menos.
    • Hay más ganancia para el capitalista y menos dinero para el obrero.
    • Este alumno es más responsable.


    Según la incidencia de las palabras resaltadas, sus posiciones no están en el mismo rango. En la primera oración, “más” es un adverbio, o sea, es de rango terciario ya que complementa al verbo “Trabajamos”  (rango secundario); en la segunda oración, la palabra “más” es un determinante de rango secundario que modifica al sustantivo “ganancia” (rango primario); y en la última oración, “más” se encuentra en su rango terciario porque modifica al adjetivo “responsable” (rango secundario).

    El término incidencia  permite establecer relaciones de jerarquía que es importante para que comprenda la sintaxis de la oración.

    Ejemplo 4:

    En las siguientes oraciones, las palabras que están resaltadas en negritas inciden sobre categorías gramaticales distintas:



    Una forma de reconocer una categoría gramatical (cuando una palabra es tan compleja como “que”) es a través del reemplazo con una equivalencia de la misma familia. Otra forma es detectar la incidencia gramatical de una palabra sobre otra. Veamos el siguiente esquema:



    La Teoría de los Rangos de Jespersen es una propuesta intermedia de carácter formal relacionada con el enfoque tradicional. Este modelo  tiene la ventaja de proponer una clasificación de la palabra en base a la relación con el concepto de transposición-traslación.

    Jespersen habla así de tres rangos o categorías:


    Sustantivo (rango 1º) 
    puede ser modificado por el adjetivo o el determinante, pero no puede modificar.
    Verbo, adjetivo (rangos 2º)
    puede modificar al primer rango y puede ser modificado por el tercer rango. 
    Adverbio (rango 3º)
    puede modificar a los otros dos rangos, pero solo puede ser modificada por las palabras de su mismo rango.
    Los determinantes implícitamente son de rango 2º porque modifican al sustantivo.
    Los pronombres ejercen la función referencial con respecto al sustantivo
    Las conjunciones y preposiciones ejercen la función de relacionar palabras

    Su descripción puede considerarse pragmática y funcional, de modo que cada categoría es estudiada en conexión con las demás en el seno del enunciado.

    Sabemos que la lengua castellana es un código en la terminología de la teoría de la comunicación. Este código lo tenemos en la mente, está en nosotros; por lo tanto la tarea del curso es reflexionar sobre su funcionamiento, su aplicación formal.

    No debemos complicar el sistema de nuestra lengua con etiquetas complejas. Ha habido una lucha entre los términos que usaba la gramática tradicional que proviene de España y la gramática estructural de Argentina:



    En las próximas publicaciones, desarrollaremos la definición sencilla, el reconocimiento práctico, la clasificación funcional y el uso formal de cada una de las categorías gramaticales: todo ello bajo la aplicación de la Teoría de los Rangos.


    DETERMINANTE


    ADJETIVO


    PRONOMBRE
     
    VERBO

    ADVERBIO


    INTERJECCIÓN

    CONJUNCIÓN


    PREPOSICIÓN


               Haga clic en la categoría gramatical para ver su desarrollo

    No hay comentarios:

    Publicar un comentario